Localizan a la primera víctima conocida de un tiburón

Redacción/CDMX

Se encontraron restos de un varón adulto (plagado de lesiones traumáticas) en el yacimiento de Tsukumo en 2021, lo interesante de este hecho es que es considerado el primer ataque de un tiburón a un humano y habría sucedido hace unos 3 mil años.

Todo esto habría sucedido en el mar interior de Seto, en el archipiélago japonés, según un estudio que publicó Journal of Archaeological Science: Reports y un equipo internacional de investigadores.

Se traron de reconstruir los hechos usando una combinación de ciencia arqueológica y técnicas forenses.

Los restos mencionados de la victima fueron encontrados por investigadores de la Universidad de  Oxford mientras se estudiaban pruebas de traumas violentos en los restos óseos de cazadores. Se le identifico con el número 24

Los expertos, Alyssa White y Rick Schulting estaban perplejos ante la profundidad y la cantidad de heridas (casi 800) que se veía en los restos.

Las heridas estaban principalmente en los brazos, piernas, la parte delantera del pecho y en el abdomen; se le realizaron procesos de eliminación para descartar que su origen fuera por conflictos humanos, depredadores o los carroñeros más comunes.

Las investigaciones concluyeron que el individuo había fallecido hace más de 3 mil años, o sea , mas o menos entre 1370 y 1010 a.C.

La distribución de sus heridas sugería que estaba vivo al momento del ataque.

Los arqueólogos estiman que el individuo fue rescatado por su gente poco después del ataque y enterrado, sin una mano ni pierna derecha, la izquierda estaba colocada sobre el cuerpo en posición invertida.

La hipótesis que se formuló es que el hombre podría haber estado pescando junto con sus compañeros al momento de sufrir el ataque por lo que su cuerpo fue recuperado rápidamente.

Se considera que pudo tratarse de un tiburón tigre o blanco, teniendo en cuenta la distribución y carácter de las marcas de dientes.

Para otro de los autores del estudio, Mark Hudson investigador del Instituto Max Planck, señaló que este hallazgo no solo proporciona una nueva perspectiva sobre el antiguo Japón sino también un ejemplo de cómo los arqueólogos pueden reconstruir un episodio dramático en la vida de una comunidad prehistórica

(Con información de Clarín)