40 ilustradores en cuarentena

En tiempos del coronavirus, una propuesta gráfica que reúne el imaginario de veinte ilustradores ya establecidos y veinte emergentes que desde el diseño de imágenes miran la cotidianidad en la pandemia

Ciudad de México (N22/ Ireli Vázquez).- S.A.R.A, (Sociedad Anónima de Reproducción Autogestiva), dedicada al servicio de impresión en Riso, decidió realizar un nuevo proyecto en estos momentos de confinamiento. Se trata de It´s corona time. 40 ilustradores en cuarentena, una forma de apoyarse, dentro de la industria, en lo económico y así poder darle oportunidad a gente nueva.  

Platicamos con Rodrigo Alarcón, director de S.A.R.A, para conocer más a detalle sobre este nuevo proyecto.

¿Cómo nace la idea de crear este libro y por qué deciden hacerlo?

Nace porque nos pusieron en cuarentena a todos. Es una situación que nadie quería y nosotros estábamos un poco preocupados en el momento de que se hizo oficial, cuando dijeron “quédense en casa, esto se va a poner más grave”. Nos preocupamos más porque en realidad somos un servicio de impresión y dependemos de que la gente venga a imprimir, de que tengan un proyecto, que van a tener una exposición, que tengan un algo, […] porque es nuestra manera de ingresar dinero y de vivir.

La idea del libro salió de botepronto fue como: “bueno, si vamos a estar encerrados, vamos a estar algunos más que otros con la posibilidad de tener más tiempo, hay que hacer algo”. También lo vimos de alguna manera un poco terapéutico. La invitación era a todo público, o sea, no sólo a ilustradores, o a gente creativa, aunque la convocatoria si surge desde S.A.R.A., y S.A.R.A. trae un línea de ilustración; obviamente la gente iba, o la tendencia de las entregas, iban a ser de esa índole.

¿Cómo fue el manejo de la convocatoria?, ¿qué características debían tener una parte de estos ilustradores, veinte, para que pudieran ser parte de este proyecto?

Se puso a través de nuestras red social (Instagram), yo también lo puse en mi cuenta de Facebook, únicamente se solicitaba que la gente tuviera ciertos criterios de tamaño y tres colores dentro de su ilustración o, en dado caso, el cómo modificarlos. Y en efecto, creo que si cayó material de diversa índole, la mayoría de ilustración. Tampoco queríamos que fueran temas sobre el virus, si querías darle un matiz trágico, podías, pero si querías hacer una reflexión positiva, era bienvenida.

Los primeros veinte artistas ya los tenían “en la mira” y los siguientes veinte son los que salieron a través de la convocatoria, ¿Quiénes son los que participan en este libro?

La manera en que operamos y le damos difusión a S.A.R.A. y a que la gente se motive a imprimir, es que conocemos a gente de la industria o gente que está en otros países y que tienen su propia industria, y que ya éramos conocidos. Tampoco voy a decir que había una amistad, pero era gente con la que queríamos trabajar, que nos gustaba su chamba y de ahí salió la propuesta de invitarlos a ser parte de este proyecto. Nosotros siempre estamos curioseando y queriendo conocer a más personas y me pareció súper chido decir “veinte más que sean del internet”. Porque bien pudimos hacer la selección de los 40 y decir “ya, listo este es nuestro libro, miren lo que hice en cuarentena”. No, el chiste era generar comunidad, apoyo, gente que también está en realidad, porque yo estoy encerrado en mi taller, tengo trabajo, tengo mi pareja, tengo mi perro, pero hay gente que también está sola, y pensamos que era una manera de ayuda, como lo dije antes de cierta manera tratarlo como algo terapéutico.

¿Cómo fue el proceso de selección si bien de esa convocatoria se eligen veinte artistas: diez mexicanos, cinco de Latinoamérica y cinco del extranjero?

El proceso de selección seria a través de una rifa: “si cumples los lineamientos que nosotros establecimos, pues ya estás dentro de la posibilidad de salir en el libro”. Tampoco queríamos tener algo tan estricto, era algo que salió de botepronto y que su espíritu era “bien y bien hecho”, pero tampoco súper minucioso, con un jurado, no, queríamos que fuera divertido, también eso le da posibilidad a la banda, a quien sea, quedar dentro de algo, que igual no es grande, pero esta padre formar parte de algo colectivo. El azar era importante.

De los primeros veinte son gente de la Ciudad de México, de Monterrey, de Guadalajara, de Cancún, de toda la república porque estas personas están haciendo su contribución en su zona. Y los otros veinte decidimos seleccionar diez mexicanos porque fue increíble ver el nombre de tal persona y que es de alguna comunidad en Guerrero, de repente había en Veracruz en algún pueblo que no conocía, gente de Chiapas, gente de Durango, son lugares que generalmente no pensamos en ilustración. Cinco son gente de Latinoamérica que tenia ganas de trabajar, y que hacen un poco de lo mismo; y cinco internacionales, porque la pandemia es global, y tenía sentido que fuera un libro que hablara de esa globalización.

Mencionabas que las ilustraciones no fueran únicamente relacionadas a la pandemia, sino también dar un mensaje positivo ¿qué tipo de ilustraciones seleccionaron?

Sólo cuidamos que tuvieran la resolución correcta, que cumplieran con los colores, y aun así, platicamos entre nosotros para que la gente que no tenía los colores o no tienen la habilidad vemos cómo le hacemos para poder imprimir su ilustración.

Había unas personas que mandaron un texto, como de “esto significa para mi la cuarentena y el estar encerrado”, y gente que también se puso pesada con un discurso político de la cuarentena, lo cual me pareció genial. Creo que la mayoría de las personas le apostaron a una cuestión de estar en casa, el reforzar ese mensaje. De lo que más vimos fue el origen del Covid, de China, cosas que tenían que ver  con la economía, el elemento gráfico del virus girando, con caras, ese si fue como un elemento recurrente.

¿Cuántos tirajes de este libro se hicieron?

Será un tiraje corto, calculo de 400 piezas. Esto también lo pienso por el hecho de que, siempre buscamos que al ser un tiraje corto, el producto tiene una escancia, es un producto único, y sobre todo artesanal.

¿Piensan hacer otros proyectos similares?

Estaría súper bien que esto se hiciera. Fue un buen ejercicio. Sí es algo que nos gustaría continuar y sobre todo porque se ha recibido muy bien y se ha empezado a mover bastante bien, entonces sí es viable. Creo que también es importante quitarnos el miedo para hacer, para crear, hay que quitarnos ese pensamiento de ansiedad, de no soy bueno.

Es un momento difícil para las pequeñas empresas y en esto incluyo a la gente que se dedica a la impresión como ustedes ¿cómo ves la situación por la que están pasando?

Es complicado, porque dependemos de que la gente haga cosas, que usualmente son eventos, que reúnen gente, y son estos lugares en donde ahorita ya no podemos, entonces bajo muchísimo esa cuestión. Sí hemos tenido trabajo, si han llegado propuestas, si ha llegado gente que sigue imprimiendo cosas que tenían pendientes y que ahora por fin le pudieron dar esa salida, o gente que si esta mucho con el tema de la cuarentena y del virus, hicieron impresiones en relación a eso.

El mundo de internet nos permite seguir trabajando, pero se nos complica mucho con el hecho de hacer entregas. O simplemente con el hecho de poder adquirir nuestra materia prima que ahora se ve afectada porque muchos de nuestros proveedores también cerraron.