La UCSJ celebró los 85 años de Elena Poniatowska

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Frente a un auditorio lleno, Elena, se dijo sentir triste, indignada ante el peligro que corren los periodistas por ejercer la libertad de expresión e informar

 

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Imagen: La Jornada

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Ciudad de México (N22/Alberto Aranda).- “Me hace pensar en mi edad, en 85 años, como empecé a los 21 ya son miles de años de periodista, de hacer lo que usted hace, hacer entrevistas y hacer mil millones de artículos y hacer libros. Es un agradecimiento muy grande de llegar a esta edad, de más o menos ligar todavía, me motiva un gran agradecimiento a la vida y a mis amigos, obviamente a mi país México”, comentó Elena Poniatowska.

La escritora Elena Poniatowska cumplió 85 años de edad. El jueves por la noche, en la Universidad del Claustro de Sor Juana, se le entregó la presea que lleva el nombre de la décima musa. Previo a esto, platicó sobre su sentir sobre el periodismo actual.

“Horrible, de la patada, lo veo super dolorosa. Justamente de eso voy a hablar al recibir esta presea con lo de la muerte de Javier Valdez, de Miroslava y de tantos otros que han sido asesinados, porque finalmente son nuestros hermanos. Nosotros somos hermanos de oficio, quizá tengamos distinta mamá, pero ejercemos la misma tarea desde hace años y los que están en el norte, en Chihuahua, en Culiacán realmente corren un riesgo que quizá nosotros no corremos, pero es una infamia, es indignante lo que está sucediendo en nuestro país”.

Frente a un auditorio lleno, Elena se dijo sentir triste, indignada ante el peligro que corren los periodistas por ejercer la libertad de expresión e informar:

“Podemos decir como una caricatura ‘plomo y pluma, pluma y plomo, nosotros escribimos’ pero yo creo que es el país donde más se mata a periodistas. Los periodistas somos muy mal vistos, sobre todo por la capacidad crítica y si hablamos del gobierno, pues peor tantito. Y si a los periodistas los están empujando las circunstancias a un heroísmo que finalmente los lleva a la muerte, eso es aterrador”.

Carmen Beatriz López Portillo, rectora de la UCSJ y las escritoras Cristina Rivera Garza y Sara Poot Herrera, hablaron de su labor como escritora y periodista, además presentaron el tercer número de la revista Inundación Castálida. Después se le entregó la presea y Elena tomó la palabra.

“Pienso que si alguna vez me abrieran la caja del pecho y me sacaran el alma, encontrarían en ella pruebas de la inmensa generosidad de la vida y una fotito cuadrada tamaño pasaporte con el óvalo perfecto y los ojos tristes de mi madre. Hablo del alma porque en este claustro es fácil que ustedes encuentren a Sor Juana Inés de la Cruz en su celda, en el refectorio o en las piedras del piso que se remontan al siglo XVII, a lo mejor pueden escuchar su voz y su extraordinaria Respuesta a Sor Filotea”.

La velada terminó con un enorme pastel en el escenario por los 85 años de Elena, sus amigos ahí presentes, como José Gordon, Michael K. Schuessler y su hijo Felipe Haro, le cantaron las mañanitas, ella apagó las velas, pero antes, como una niña traviesa, con el dedo probó el pastel y se dispuso a continuar la celebración.

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