Documental decribe trabajo forzoso en Alemania nazi

Redacción/CDMX

“Trabajos forzados bajo la Alemania nazi”, documental que recuerda una tragedia olvidada

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania debía reemplazar a los hombres que se han ido al frente, es decir, necesita mano de obra para las fábricas, el campo, los talleres, en las obras y hasta en algunas casas.

Entre 1938 y 1945, los líderes nazis utilizaron la mano de obra de 13 millones de mujeres y hombres jóvenes de toda Europa, que fueron enviados a Alemania y los territorios ocupados por el Reich.

Se estima que 2.5 millones de ellos murieron por malos tratos. Un crimen de guerra masivo, olvidado.

El documental Trabajos forzados en la Alemania nazi de Matthias Schmidt y Vit Polaceck (2022), se transmite este fin de semana en Arte TV, canal franco-aleman.

La grabación se divide en tres episodios, y descifra, con la ayuda de archivos, así como testimonios de parientes de víctimas, y de algunos verdugos cuál era la condición del trabajo forzado.

Después de la guerra, la población alemana permaneció ciega ante el rato infligido a los trabajadores forzados.

El documental, desbarata la tesis que consideraba que “después de todo, no los trataron tan mal”.

El audiovisual revela, por ejemplo, que un trabajador agrícola polaco era mejor tratado que un prisionero soviético en una mina, pero peor que un trabajador francés en un taller o empleada doméstica ucraniana.

Además, destaca que muchas familias alemanas se han beneficiado de este trabajo, ya que cerca de 200 mil hogares han explotado a las empleadas domésticas del este, en especial de Ucrania.

“Teníamos 18, 19, 20 años y nos robaron nuestra juventud”, resume Josef, polaco, que ensu juventud fue empleado por una familia de agricultores al sur de Alemania, y víctima de malos tratos.

Estos trabajadores eran alojados en barracas, en cobertizos para botes o bodegas.

El número de campos de trabajo durante la guerra en el territorio del Reich se estima en 30 mil.

Algunos como el checo Jan Sefl, fueron enviados a Noruega en obras de construcción muy duras en bases submarinas.

Se estima que de 13 millones de trabajadores forzado, un tercio eran mujeres.

(Con información de Le Monde)