“Las dos Cassandras”

La directora canadiense Patricia Rozema aborda la dualidad con la que todo ser humano vive en esta cinta; el entendimiento de la compartimentación del humano como medio de supervivencia

Ciudad de México (N22/julio López).- Es curioso cómo la directora Patricia Rozema abordó el desdoblamiento de personalidad en la película Las dos Cassandras. Esta es la historia de una mujer que se entera del fallecimiento de su madre, además de lidiar con el sentimiento de pérdida tendrá que hacerse cargo de los preparativos del funeral. Aquí la dualidad no es un opuesto sino un complemento que por momentos se sincroniza y en otros se contrapone.

«No quería tener una buena Cassandra y una mala Cassandra, ni siquiera quería tener una versión extrovertida y una introvertida, o alguna enojada y otra resignada, no quería ninguna de estas figuras binarias porque no se siente real. […] No tomé prestado de eso, no lo tomé prestado porque eso es “el bien contra el mal” y no creo que ninguna mente humana sea así de sencilla.»

La historia se desarrolla en 48 horas, dos días en los que la protagonista navega en sus recuerdos. En realidad, esta es la adaptación cinematográfica de una obra de teatro. El traslado al mundo del cine fue complejo, pero no imposible. Las cosas se complicaron cuando la cineasta intentó encontrar productores que se interesaran en el proyecto.


«Me entusiasmó la idea, fui con el gobierno y les dije “por favor, por favor para eso están, son voces femeninas, estamos subrepresentadas, solo el 4% de las películas que se hacen son dirigidas por mujeres, ¿qué es esto?” Es una locura, tiene que haber una mayor equidad en la representación.»

Las dos Cassandras, es sólo es una de las siete películas que conforman la Semana de Cine Canadiense, una iniciativa de Telefilm Canada, Cinépolis y Nueva Era Films.

Aquí puedes leer toda la información sobre el ciclo: https://noticias.canal22.org.mx/2019/03/29/un-cine-diferente/