«El amor y la guerra se hermanan en la literatura»: Lawrence Hill

Por Víctor Gaspar 
(@gasparvictor)
SAN MIGUEL DE ALLENDE, México, 18/02/13, (N22).- 
«Cada país enfrenta sus propias inequidades y problemáticas en la sociedad contemporánea, sea México, los Estados Unidos o Francia o Canadá», comentó Lawrence Hill, novelista, escritor, periodista
canadiense.
 Hill estuvo presente en la octava edición internacional
de escritores y literatura en San Miguel de Allende, Guanajuato. Él tiene
diversas vetas, entre ellas el activismo, además de la literatura. Hill, sostuvo una charla con Agencia N22.
El libro de los negros, un inicio de
alguna manera, ¿Qué perspectiva presenta de esta sociedad multicultural, que
también es parte de su vida?
Bueno, me interesa explorar partes de esta sociedad que la historia ha ignorado u olvidado a conveniencia. La historia de los canadienses de origen africano
y sus migraciones a través del mundo, desde África hasta los Estados Unidos y
el Caribe, hacia Canadá y en ocasiones su regreso a África. Esta es una
historia que la gente conoce poco en Canadá y en otros países. Decidí
dramatizarlas en El libro de los negros y en 
mis otros libros también.
Usted es descendiente de inmigrantes
estadounidenses hacia Canadá ¿Cómo fue esa experiencia que encontró como joven
hijo de inmigrantes en Canadá?
Bueno, mi padre era un estadounidense
negro y mi madre era una estadounidense blanca, se casaron en Washington D.C. y
se fueron del país al siguiente día que se casaron porque era imposible tener
una vida en libertad siendo una pareja multirracial en 1952 en los Estados
Unidos, especialmente en Washington, en el sur. Se nutrieron de optimismo al
pensar que irían a un lugar paradisíaco  a un paraíso moral. Pero no fue así.
Toronto, la ciudad a la que llegaron en Canadá no era un paraíso, aun había
problemas de índole racial aunque la vida no era tan difícil  como en los Estados Unidos, aún había
problemas en Canadá como encontrar vivienda, gente que se oponía a que vivieran
juntos porque eran una pareja interracial entre una blanca y un negro, tuvieron
que luchar por la implementación de leyes que hicieran ilegal la discriminación
en Canadá. Tuvieron que encabezar una gran lucha. Era a la vez una época muy
emocionante y activa para ellos y nosotros, sus hijos, crecimos en Toronto. Soy
hijo de inmigrantes, nací en Toronto.

Las no minorías y las letras
Recientemente conmemoramos el
centenario del natalicio de Rosa Parks ¿En qué medida han cambiado los Estados
Unidos y Canadá en términos de inclusión de los afroamericanos y otras
minorías?  Cabe decir que no son
minorías, hay una importante presencia otros grupos étnicos en los Estados
Unidos y Canadá ¿En qué medida, pues, ha cambiado, ha evolucionado?
Bueno, obviamente ya no es legal en
los Estados Unidos o en Canadá prohibirle a alguien que suba a un autobús porque
sea negro. Rosa Parks realizó una exitosa campaña contra la discriminación en
el uso de autobuses en los Estados Unidos y otras formas esclavizantes. Eso
sucedía también en Canadá. Por un lado, afortunadamente hemos visto la
desaparición de las más detestables  y
obvias formas de discriminación como la esclavitud y la segregación. Sin
embargo, la libertad aun enfrenta barreras y equidad de oportunidades para nosotros,
ciudadanos de Canadá, de igual modo que sucede en otros países. Las personas de origen africano en Canadá aun enfrente formas
considerables sea en el ámbito laboral, educativo o de integración social, en
su relación con los oficiales de policías o tiempo de condena en las prisiones.
Existe aun un número desproporcionado de prisioneros de origen africano, hay
aun muchos desafíos por enfrentar. Pero la sociedad esta mejorando a cada día,
cada año.
¿Cómo puede la literatura mejorar este
entorno?
Bueno, soy escritor y tengo que ser
realista. Obviamente no creo que un libro que escriba pueda salvar vidas, pero
tal vez te de un ápice de esperanza o te pueda mostrar el camino, tal vez pueda
ser una mano a través de una terrible noche oscura. Volteamos hacia la
literatura, hacia el arte, hacia la pintura, al dibujo, a la danza a la música,
volteamos a verlas en busca de esperanza, como guía, para entender claramente
quién somos y cómo nos vinculamos, para ver nuestros errores y éxitos. Vemos al
arte como guía moral, y para encontrar esperanza en las noches más oscuras. No
aspiro a que mi literatura salve la vida de nadie, es demasiado. Pero me gusta
pensar que podría enriquecerla, mejor, y más llevadera, y tal vez arrojar algo
de luz para enfrentar los desafíos y problemas individuales.
Usted es heredero del activismo, sus
padres fueron activistas, y usted ha trabajado en ese campo tanto en Europa y
África.
Cuando era joven comencé a viajar como
voluntario con una organización de caridad llamada Canadian Crossroads. Trabajé
en África, fui a Nigeria, Mali y Camerún, algunos de los países más pobres del
mundo. No por dinero sino como voluntario. Estas experiencias me cambiaron para
siempre. Los libros que he escrito sobre la historia y los desafíos que
enfrentan las personas de origen africano en Canadá, y en otros países, no
habrían sido posibles sin la vivencia que me dio el trabajar y vivir como
voluntario en esos países, son países muy subdesarrollados. Me permitieron ver
los entretelones de nuestras relaciones con África y su ingreso en la vida en
Canadá. Pude ver como era la vida en África desde el punto de vista histórico y
contemporáneo. Sin esas experiencias no me habría convertido en el escritor que
soy, me cambió para siempre.
«Menos generosos y decentes en lo que se refiere a las minorías culturales y sexuales»
¿Qué opina de la lucha por los
derechos humanos concretamente en Francia sobre los derechos de la comunidad
homosexual y la adopción?
Tristemente muchos países en el mundo
están asumiendo cada vez más una postura hostil hacia los derechos humanos,
contra los derechos de inmigrantes, contra los derechos de refugiados.
Tristemente muchos países están dando muestras de ser menos generosos y decentes
en lo que se refiere a las minorías culturales y sexuales. Durante la más
reciente elección presidencial en Francia, el Frente Nacional no ganó, y que
asume una postura muy hostil hacia el papel de los inmigrantes en la sociedad
francesa. Se vio en el voto popular tremendo y un notable numero de votantes en
Francia eligió un partido que se avoca a reducir los derechos de los
inmigrantes en Francia. Es una tendencia muy inquietante. Los socialistas
ganaron la pasada elección, tal vez esa podría ser una buena señal en cierto
sentido. La vida en Francia está muy estratificada y hay una gran brecha de
injusticia social, y poca apertura a los inmigrantes y refugiados, en contra de
los que no se ven tradicionalmente blanco, que no son franceses. Es una
tendencia preocupante pero creo que no es privativa de Francia, está en otros
países.
Otro punto es la intervención francesa
en Mali
Es una pregunta muy interesante. Tengo
sentimientos encontrados. Trabajé en Mali como voluntario y me rompe el corazón
ver gente común, hombres, mujeres, niños atrapados a mitad de la guerra,
muriendo porque no pueden escapar de los combates entre las facciones. Son
torturados, maltratados, violados y asesinados por ambos bandos. Es muy
doloroso ver esto, la guerra civil en Mali. Por un lado estoy feliz de ver la
intervención francesa, tal vez para impedir una atrocidad similar a la de
Ruanda. Si se hubiera intervenido en Ruanda con antelación, no habríamos
atestiguado el genocidio de 80 mil personas. Quizás por eso podemos ser optimistas
en torno a la intervención francesa con miras a impedir la brutalidad. Por otro
lado, como sabemos, cuando potencias occidentales intervienen países pobres y
subdesarrollados – a menudo con resultados desastrosos- que se prolongan años.
Por un lado tengo esperanza pero por
otro estoy muy preocupado por la presencia de los franceses en Mali.
¿Existe un dilema entre la lucha
contra el terrorismo, que fue el argumento para la intervención francesa en
Mali, y la protección de los derechos humanos?
Creo que muchos de los que están a
favor de la intervención, esperan que los derechos humanos serán protegidos por
esta intervención. Soy cauto y no del todo optimista de que la intervención
será exitosa. Temo que se convierta en una pesadilla que dure muchos años. Aun
no estoy seguro de lo que sucederá.
 «El amor y la guerra a menudo se hermanan en la literatura»
Parte de su trabajo se ha centrado en
la guerra y en el caso concreto de Joshua Key, un soldado que deserto del
ejército.  ¿Cómo abordó este caso para
mostrar su postura sobre la intervención en Iraq?
Creo, como muchos, que la intervención
en Iraq fue un rotundo desastre, fundado en un montón de mentiras dichas a la
gente de los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y el mundo. La intervención
se fundó en mentiras que después se probaron. Fue un completo desastre en ese
sentido, en mi opinión. Muchas personas que fueron a la guerra en Iraq,
estadounidenses, eran muy pobres. Se enlistaron en el ejército porque no tenían
nada y por lo menos el estar en el ejército les daba un empleo, cuidados
dentales y la posibilidad de acceder a educación posteriormente. Supe de un
hombre llamado Joshua Key, un estadounidense blanco muy pobre, quien se enlistó
en el ejército porque tenía urgentes necesidades económicas. Fue a la guerra en
Iraq como soldado raso, el rango más bajo, y fue obligado a violar los derechos
humanos de civiles iraquíes, volar las puestas de sus casas, arrestar a
jóvenes, causar caso en sus casas y buscar armas de destrucción masiva en esas
casas. Finalmente se incomodó tanto con esas peticiones que desertó y se
refugió en Canadá buscando asilo político declarando todo lo que se le había
pedido hacer en Iraq. Su caso está aun bajo escrutinio y ha sido muy difícil su
tratamiento. Algunas de sus solicitudes han sido denegadas por el gobierno
canadiense. Ha pasado tiempos difíciles y una situación muy negativa entre los
dos gobiernos. La ha pasado mal, como otros. En otro periodo recibimos a
desertores de la guerra de Vietnam, les dimos la bienvenida en los 60´s y 70´s,
desertores de la guerra de Vietnam.
Hemos hablado de guerra, de derechos
humanos… ¿Cómo cambia esto la visión de un escritor?
Bueno, no todos los escritores tienen
que escribir sobre temas de guerra y derechos humanos. Podemos escribir sobre
el amor, la relación de hermanos, entre hermanos y hermanas. Hay muchas maneras
de escribir y cada escritor puede encontrar su propia universalidad, sea
escribiendo sobre una escena en la cocina entre madre e hijo o en una escena en
la guerra. De hecho muchos escritores escriben sobre grandes tragedias o
momentos íntimos en casa. El amor y la guerra a menudo se hermanan en la
literatura. Creo que muchos autores abordan derechos humanos y la guerra porque
son temas que nos definen, para encontrar nuestra humanidad o, lamentablemente,
nuestra inhumanidad.
Y todo ello es el terreno de la
literatura.
Así es.
Imagen:http://bit.ly/VCh5kO
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