¿Quién es Ulrich Kölher?

Además de mirar al cine de Pere Portabella y de Alan Clarke, la edición 9 del FICUNAM dedica una retrospectiva a este cineasta alemán al que llama “el cineasta consciente”

 

Ciudad de México (N22/Redacción).- La Alemania de los años sesenta vio nacer a Ulrich Kölher (1969). Cinco años después su familia se mudó a Zaire (hoy República Democrática del Congo) para colaborar en tareas humanitarias. Este hecho lo marcaría de por vida, aunque tan sólo permaneció ahí hasta los nueve años.

En el Colegio de Bellas Artes de Hamburgo estudiaría filosofía y comunicación visual, para entonces, 32 años después, volver a África a filmar su obra más notable, Sleeping Sickness (2001), una de las cuatro cintas que conforman su filmografía (Bungalow, 2002; Montag, 2006; La Maladie du sommeil, 2011; y In My Room, 2018).

Sus películas han sido definidas como “un drama postapocalíptico”. Se concentran en hacer un retrato preciso de la condición humana a través de personajes complejos “envueltos en coyunturas emocionales”. Es uno de los cineastas de la Escuela de Berlín, integrado por un grupo de realizadores surgido en los años noventa del siglo XX entre los que también se encuentran Christian Petzold, Angela Schanelec, Maren Ade y Thomas Arslan. Los caracteriza una conciencia generacional antes que un movimiento artístico.

“Sus cineastas no son agresivamente políticos y sus películas no son dogmáticas temáticamente; sin embargo, muchos de ellos se esfuerzan por brindar una expresión cinematográfica a la búsqueda de una nueva identidad alemana. […] Los filmes a menudo se enfocan en personajes pasivos  luchando por adaptarse en una época de cambios sociales y exploran las dificultades de esa adaptación”, una definición de este grupo dada por Rajendra Roy, curador de cine del MoMA.

Dentro de esta definición está Bungalow, su primer largometraje “parte de esa primera ola de películas que cimentaron la generación de la Escuela de Berlín”. Aquí, “hace el retrato de un joven que abandona el servicio militar y que comienza una especie de rebelión con la vida, un intento de mutar en ese antihéroe juvenil que muchas veces termina por ser mero hartazgo de las convenciones sociales. La destrucción, la rutina, el no rumbo son el eje para que la película se vaya estructurando.

Su cine no busca a los grandes públicos. Su cinta más reciente es In My Room, presentada en la sección Una cierta mirada en la pasada edición del Festival de Cannes, narra la vida de un hombre que un día se despierta solo y sin rastro de vida humana.

La edición nueve del FICUNAM se realizará del 28 de febrero al 10 de marzo.