«El asesino obediente», un relato histórico que se convirtió en novela

  • Me tomó mucho tiempo entender,  fue gracias a un señalamiento de mi editor. Para el lector de este libro la tragedia de Ramón es mayor y más fuerte que la de Trotsky

Por
Huemanzin Rodríguez
Ciudad de México, 15/08/16, (N22).- Cada persona puede llegar a ser héroe
de sus historias y al mismo tiempo villano en las de otros, pero si alguien se
ha visto casi neutralizado en ese punto de tensión es el comunista catalán
Ramón Mercader, que en 1940 asesinó a León Trotsky en su casa de Coyoacán. Son
las contradicciones en la vida de este personaje que inspiraron a John P.
Davidson a escribir la novela El asesino
obediente
.
“Algunas personas creen que él era alguien
sombrío y vacío. Pero otras personas lo ven como un héroe”, comentó el escritor John P. Davidson.
En un principio el libro no iba a ser una
novela. Durante casi 10 años, Davidson buscó información en diferentes fuentes,
cada una vinculada a Mercader e importantes personalidades en su tiempo. Lo
mismo aparecen entre Europa y América, Breton, Duchamp, Diego y Frida, así como los
líderes de la Cuarta Internacional en París o los espías soviéticos en el orbe.
Cuando el editor de Davidson leyó el resultado le dijo: «mucho de lo que
escribes parece ficción, ¿por qué no le das el tratamiento de novela?».
“México
en ese tiempo era una de las ciudades más bellas en el mundo, fue un momento muy
vibrante. Aquí llegaron los españoles que venían de la Guerra Civil, vinieron
judíos y artistas. La Ciudad de México es la ciudad surrealista. Fue excitante
ese tiempo, un gran período en muchos sentidos y, por otro lado, México estaba
lleno de espías en esa época”.
La novela se lee como un thriller, casi
en un ritmo cercano al de miniserie televisiva. Aunque Ramón Mercader con sus alias
y su novia Sylvia Ageloff  son los
protagonistas, también lo son las ciudades, pueblos, las calles y hoteles,
restaurantes que son descritos con precisión. 

De la misma manera, la comida y el
vino forman parte de la narrativa como si fuera a través de los sabores que el
lector puede acercarse a la máscara de Jacques Mornard, el falso hijo de un
aristócrata belga, identidad que termina por envolver a Mercader.

“Me
tomó mucho tiempo entender, fue gracias a un señalamiento de mi editor. Para el
lector de este libro la tragedia de Ramón es mayor y más fuerte que la de
Trotsky”.
En la novela, Mercader es un héroe
trágico, se pierde a sí mismo para poder cumplir su misión, no sólo perdió su
identidad y sus vínculos, pierde en vida absolutamente todo, para cumplir su
misión debía ser fiel a ideales falsos. Es a la vez, héroe y víctima de la
propaganda.
“Ramón
creía en la propaganda. Ahora mismo en el mundo, particularmente en Estados
Unidos hay mucha propaganda. La gente se siente totalmente cómoda descansando
en su vida política, Trump es un gran ejemplo de ello. Se debe tener mucho
cuidado en qué es lo que crees. No puedes creer en lo que oyes”.

Imagen: http://bit.ly/2b9RLht
16FS/PV

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