Nuevo libro de Eusebio Ruvalcaba es un texto caprichoso

Por Huemanzin Rodríguez

Distrito Federal, 29/09/14, (N22).- Eusebio
Ruvalcaba es un mexicano que escribe sobre Johannes Brahms en
revistas, periódicos o suplementos culturales, dice tener una necesidad urgente
de contagiar a la gente su pasión por Brahms. Así sea, por amor, música y
amistad que ha publicado su nuevo libro: Amigos
casi sólo de Brahms
, editado por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco
y Ediciones Monte Carmelo.

“El título mismo se
debe a un círculo de amigos que alguna vez tuve hace casi 40 años, y se llamaba
así Amigos
casi sólo de Brahms,
que con el tiempo se
pulverizó. Pero lo he evocado. Lo tengo colgado en mis paredes, lo tengo siempre
cerca.” mencionó Eusebio Ruvalcaba.
El
libro podría parecer caprichoso, pues lo mismo tiene relatos, poemas, reseñas
musicales, anécdotas o reflexiones en torno a la figura y la obra de Hannes. Al
leerlo no es tornadizo, su estructura es más que literaria, parece musical, con
ideas que se desarrollan en diferentes momentos y ritmos. El escrito comienza
con un recuerdo, Eusebio a los 16 años escucha a su padre, Higinio Ruvalcaba,
tocar el violín junto a su madre, la tercera sonata para violín y piano de Brahms.
“Mi padre era gran
admirador suyo, y mi madre también y tocaban juntos las sonatas para violín y
piano de él, de tal manera que yo en el vientre de mi madre yo ya lo escuchaba.
Seguramente esto tiene que ver con mi predilección por este enorme maestro”, señaló Ruvalcaba.

Ruvalcaba
también hace un retrato del compositor desde diferentes ángulos y tiempos,
cuenta cómo lo esperaba en Noruega Edvard Grieg, para comer en su casa. Y cómo
Borges, aparentemente alejado de la música, le escribe un poema a Brahms. Dice
que el compositor procura un gran alivio
y obliga a la conciliación de la vida. Sus frases son tan profundas y tan
hermosas que resultan una suerte de filosofía.
Menciona que es lo opuesto de su
otro ídolo, Beethoven.

Entre
relato y poema, en el libro hay anotaciones musicales que además, recomiendan
lo que el escritor considera una de las mejores grabaciones de la obra
referida.
“Sus tres sonatas
para violín y piano, creo que no tienen rival en la historia de la música de
cámara. Ni siquiera las Diez de Beethoven son comparables. Podemos hablar
también de su concierto para violín, el primer concierto de piano, su cuarta
sinfonía. Y en general de su música de cámara. Sus sextetos para cuerdas son un
prodigio de música” indicó
el escritor.
Amigos casi sólo de
Brahms
es
un libro muy cariñoso, no es para músicos o melómanos, simplemente es una
invitación a dejarse acariciar por la obra de uno de los grandes compositores
del siglo XIX. Eusebio Ruvalcaba ya trabaja en otro volumen dedicado a este compositor
que lleve como título: Cartas a Brahms.


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