Decena Trágica: la violencia vuelta palabra pública

  • Antonio Saborit asegura en el prólogo de Febrero de Caín y de metralla, que Madero asumió el escarnio mediático al dejar las armas y al tomar la candidatura presidencial



Por Marcos Daniel Aguilar 



Distrito Federal, 25/02/13 (N22).-

El ensayista Antonio Saborit comenzó a reunir, desde hace años, algunos documentos que escritores de comienzos del siglo XX, como José Juan Tablada, publicaron en la prensa acerca de la llegada, ascenso y caída del caudillo revolucionario Francisco I. Madero. En este mes, cuando se recuerdan los hechos violentos de la Decena Trágica, que culminó con el golpe de Estado y asesinado del presidente democráticamente electo, Saborit publica una antología con estos textos bajo el título Febrero de Caín y de metralla, bajo el sello de Cal y Arena. La Agencia N22 platicó con él sobre este libro que ofrece otro panorama de esta etapa que cambió el rumbo de la Revolución y de México:

  
Febrero de Caín y de
metralla:
antología de la prensa antimaderista

Me llamo la atención sobre todo el coro antimaderista, y pensé que sería útil publicar un conjunto de lo que se escribió y publicó de Madero, entre la publicación de su libro La sucesión presidencial en 1910, hasta el golpe de Estado. El libro de Madero comenzó a circular en la Ciudad de México en las primeras semanas de 1909, es muy interesante la forma en que reaccionó la sociedad política, frente a este libro, pues todos los comentarios giran en torno a ‘quién te facultó a ti Francisco I. Madero para incorporarte a la discusión pública de la sucesión’.

El escarnio institucional 
La decisión de transitar por un proceso electoral, después de haber triunfado por las armas, este pasaje es central en la vida de Madero, pues retrata de cuerpo entero sus convicciones democráticas, y a la vez, explica el inicio y desmantelamiento de su figura pública, ya que al convertirse en candidato a la presidencia, accedió a someterse a un proceso mediático, muy al estilo decimonónico. La forma en que José Guadalupe Posada ridiculizó a Madero como candidato corresponde al siglo XXI. Madero enfrentó, la enemistad de diversos actores, en distintos lugares del país, destacaron sobre todo Orozco en el norte, Zapara en Morelos.

Victoriano Huerta vs Francisco I. Madero 
Victoriano Huerta actuó con mucho tacto. Sabía quiénes eran los conspiradores, militares sin alguna experiencia bélica como Félix Díaz y Mondragón, y de hecho, los derrotó Victoriano Huerta, y a la postre fue el triunfador en el segundo golpe de estado.
Quizá si habría que atender algo en esto es que la violencia y la militarización de la vida pública comenzó en el lenguaje público, en la prensa precisamente.

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