Alberto Enríquez Perea compila y analiza correspondencia de Alfonso Reyes

Distrito Federal, 28/12/12, (N22).- 

A 53 años de su muerte, Alfonso Reyes es recordado como una de las mentes mexicanas más brillantes. Mantuvo un gran interés por conocer las manifestaciones culturales iberoamericanas, y gracias a que fungió como embajador de México en España, Francia, Argentina y Brasil conoció intelectuales con los que mantuvo una relación cercana.

La correspondencia que Reyes sostuvo con personalidades como los hermanos Gabriel y Alfonso Méndez Plancarte, Jesús Silva Herzog, Alfredo Cardona Peña, Luis Cernuda, María Zambrano y Daniel Cosío Villegas, entre otros, forma parte de una serie de textos que el Dr. Alberto Enríquez Perea se ha encargado de compilar.
La serie de libros evidencia la profunda admiración que Reyes profesaba por estos intelectuales y escritores, además de una influencia mutua. Por ejemplo, en la correspondencia compartida con el español Juan Rejano y rescatada en el libro Charla en sonetos (1947-1956) la poesía fue el hilo conductor de las pláticas. Se puede constatar el aprecio que tenía cada poeta por los versos de su interlocutor.
Las cartas de Reyes se han integrado en diversos volúmenes (publicados desde 2001), en los que es visible la disposición del escritor por compartir experiencias y nutrirse de la perspectiva y opinión de sus colegas en temas de literatura, historia, periodismo, y sobre la cultura de las naciones americanas.
Apenas en noviembre de 2012, Enríquez Perea presentó Lejanía capturada: Reyes y Cardona Peña. Correspondencia 1944-1958, libro editado por El Colegio Nacional y que da testimonio de la amistad entre los poetas. El tema principal de las pláticas fue el periodismo, pues ambos dedicaron gran parte de su vida a esta práctica.
Alfonso Reyes también influyó en la obra de grandes escritores mexicanos de la segunda mitad del siglo XX, siendo Octavio Paz uno de los principales. Carlos Fuentes tituló su novela La región más transparente inspirado en una frase de la obra Visión de Anáhuac, que Reyes escribió en 1915. Por su parte, Sergio Pitol y José Emilio Pacheco compartieron algunas tertulias con el maestro, por quien siempre han hecho notar su admiración.
Nació en Monterrey, Nuevo León, el 17 de mayo de 1889, a Alfonso Reyes Ochoa se le reconoce como un mexicano universal por comprender la importancia del conocimiento global en la educación, pero sobretodo por trabajar en su difusión en México y América Latina. Destacó en cada una de sus facetas logrando marcar con su trabajo a varias generaciones de escritores latinoamericanos.
12MAG

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