El periodismo cultural es cíclico, tiene periodos de auge y otros de caídas notables: Musacchio


Distrito Federal, 13/12/12, (N22).-  

Como un intento por reseñar la vida cultural de nuestros dos primeros siglos de vida independiente, de 1810 a 2010, definió Humberto Musacchio al proyecto México: 200 años de periodismo cultural, cuyo primer tomo, que abarca de 1810 a 1910, fue editado por la Dirección General de Publicaciones (DGP) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Esas dos centurias, afirma, van desde el esplendor de la Arcadia Mexicana, pasando por medios como El diario de México, que solía publicar poesía en la primera plana y dedicaba espacios a la crítica teatral, hasta la diversidad de tendencias de los últimos años.

En entrevista, Humberto Musacchio expresó que el proyecto inició en 2009, cuando, con la ayuda de cuatro colaboradores y un fotógrafo, comenzó a rastrear en la hemeroteca los artículos que mostraran el desarrollo de la cultura mexicana reflejado por el periodismo cultural.

“Fue un proceso muy interesante que contó con el diseño de Mauricio Gómez Morín y la fotografía de archivos de Arturo López. Creo que tanto a mí como a los colaboradores nos aportó una visión mucho más amplia de lo que ha acontecido en este ámbito. También descubrimos cómo los periodistas no captamos a menudo la importancia de un acontecimiento cultural, tal es el caso de la aparición de Pedro Páramo, de Juan Rulfo, que mereció muy pocas notas y reseñas en su tiempo”.

Mencionó también que en el proceso de investigación y selección tuvo la oportunidad de ver la evolución de los estilos, además de la aparición de nuevos géneros, como la entrevista, que surge en el último tercio del siglo XIX.

“Me gusta mucho la parte que corresponde a la revista El Iris, que es nuestra primera publicación cultural, aparecida en 1826; creo que el periodismo de la república restaurada, después de la intervención francesa, es uno de los más ricos de estas ediciones, y en el porfiriato surgen grandes ejemplos como la Revista Azul y la Revista Moderna, donde incluso vemos ilustraciones de escenas de cama, con una fuerte carga erótica y artículos que hoy difícilmente podrían ser publicados”.

Menciona que, a diferencia del periodismo político que fue esencialmente doctrinario en sus inicios, nuestra prensa cultural concedió siempre una gran importancia a la información, si bien en el paso del siglo XIX al XX se produjo un cambio drástico que le otorgó primacía a los géneros informativos.

En este sentido, menciona, en el periodismo cultural, paradójicamente, el análisis y la opinión han conservado hasta la fecha un peso considerable y en algunos casos determinante.

México: 200 años de periodismo cultural incluye, a lo largo de 563 páginas, ejemplos de publicaciones como Diario de México, El despertador americano, Ilustrador Americano, Correo Americano del sur, Rociada de El pensador a sus débiles rivales, La águila mexicana (o Águila mejicana), El Sol, El Iris, Correo de la Federación Mexicana, Minerva, El Mosaico Mexicano, El año nuevo, El apuntador, Seminario de las señoritas mexicanas, El Renacimiento, El Nacional, La juventud literaria, Ilustración mexicana, Revista Azul y Revista Moderna, entre otras.

Las diversas páginas rescatadas muestran, por ejemplo, un texto aparecido en 1880 en el diario La República, dirigido inicialmente por Ignacio Manuel Altamirano, donde se reseña el libro México pintoresco y artístico de Manuel Rivera Cambas.

De igual forma se incluye una reseña de 1883, aparecida en El Nacional, donde se describe el ambiente de la opera Il Trovatore, bajo la batuta de Enrique Riboldi. Asimismo, en otro artículo de abril de 1884, se da cuenta de la apertura de la Biblioteca Nacional en el restaurado Templo de San Agustín.

No podía faltar el semanario de ciencias, letras y artes, llamado La juventud literaria, donde el 22 de enero de 1888 se incluye un artículo sobre los nuevos poetas del paradigma nacional, además de un análisis sobre autores emergentes como Peón del Valle, Arturo Paz, Adalberto Esteva, Carlos López y Ojeda Verduzco.

Del 15 de septiembre de 1895 destaca una crítica aparecida en la Revista Azul, escrita por José Martí, sobre la obra de Antonio Fernández Grillo que, en opinión del autor, carece del acerado pulimento de Núñez de Arce y de la encantadora variedad de Campoamor, manejando sin embargo la lengua con soltura.

También se incluye el artículo de la Revista Nacional de Letras y Ciencias, dirigida por Justo Sierra, donde Francisco Sosa hace un análisis de la adopción oficial del Himno Nacional.

Musacchio aseguró que un cambio del periodismo cultural de antaño con el de ahora es que se ha perdido cierto provincianismo, sobre todo en lo que se refiere a los artistas extranjeros que visitan México, quienes antes sólo por esta condición eran considerados buenos.

“Si uno lee los periódicos del siglo XIX, lo que más sorprende es su pobreza informativa, sin embargo, en el caso de la cultura ocurría algo distinto con la información que se podía encontrar en cada texto, que aportaban todo un contexto sobre su época y algunos se mantienen sorprendentemente vigentes, en cierta manera el periodismo cultural es nuestro árbol genealógico”.

Dijo que la historia de aquello que se escribió en las redacciones de antaño en materia de periodismo cultural es poco frecuentado, no obstante los importantes trabajos de muchos investigadores.

“Estoy muy agradecido con instancias como la Hemeroteca, la Biblioteca Nacional, también con la Biblioteca Lerdo de Tejada, con el Archivo General de la Nación y con la Biblioteca México porque fue en estas instituciones donde nos dieron grandes facilidades para trabajar”.

Aseguró que antaño la cultura tenía una gran importancia en los periódicos, siendo el periodismo que se ocupaba de cubrir las diversas expresiones artísticas una tradición ya vieja en nuestra nación.

“Me encantaría que este libro llegara a los estudiantes de periodismo, pero también a muchos colegas que creen que el periodismo cultural se inventó ayer; de ahí la importancia de mirar al pasado, andarnos por sus ramas, conocerlas, porque eso va a hacer mejor nuestro trabajo como periodistas culturales”.

Explicó que el proyecto incluye otros dos tomos, el primero de 1910 a 1960 y el segundo de 1960 a 2010, no obstante mencionó que el periodismo mexicano del último medio siglo es tan rico en polémicas que espera poder hacer ese tercer tomo en dos partes, pues ha encontrado material que es valiosísimo.

“El periodismo cultural es cíclico, tiene periodos de auge y otros de caídas notables. Tuvimos una gran etapa de los años setenta a los años noventa, y a mediados de esa época hemos entrado en un declive cada vez más pronunciado, antes aparecía una gran cantidad de suplementos, se han reducido las secciones culturales. Hay periódicos que antes tenían siete u ocho páginas de información cultural y que hoy tienen una o dos”.

Aseguró que hay una tendencia a la baja en los espacios dedicados al periodismo cultural y que se debe en buena medida a que los editores y dueños de periódicos no acaban de entender la importancia económica del periodismo cultural.

“Antes se decía que no se le daba espacio al periodismo cultural porque no era negocio, sin embargo hoy tiene anunciantes de plana completa como las instituciones culturales, las editoriales, las universidades, pero a nadie se le ocurriría suprimir la sección Internacional porque no tienen anuncios, me parece que es un asunto de entender la importancia económica y de entender por lo tanto la trascendencia de ese periodismo cultural que nos dice mucho de nosotros como sociedad”.


Imagen: http://bit.ly/ZlMUhM

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