“Lectura fácil”, Premio Herralde de Novela 2018

En palabras de la escritora Marta Sanz, “Cristina Morales impugna un canon de normalidad económico, social, político, moral, educativo. Y lo hace a través de una motosierra estilística que, a su vez, impugna el canon de normalidad literaria”

 

Ciudad de México (N22/Redacción).- “La mira ácida e inteligente de Cristina Morales nos da el reflejo fiel de una sociedad quizá no apta para verse en este espejo”, dijo Rafael Arias sobre Lectura fácil, novela con la que la escritora española, nacida en Granada, ha ganado el Premio Herralde de Novela 2018. Gonzalo Pontón Gijón, Juan Pablo Villalobos, Marta Sanz, y la editora Silvia Sesé, integran el resto del jurado que deliberó entre siete trabajos seleccionados de entre 445 presentados de los cuales se obtuvo a la ganadora y a la finalista, Alejandra Costamagna, que presentó su novela El sistema del tacto, bajo el seudónimo de A. Torrant.

Para Gonzalo Pontón, “Cristina Morales ejecuta una danza desenfrenada, desbordante de comicidad en torno a la vida urbana, la cordura, la política y el sexo. Tan radical como divertida”. De Cristina Morales se conocen las novelas Los combatientes (Caballo de Troya, 2013) y Terroristas modernos (Candaya, 2017), ambas le han valido ser reconocida como dueña de “una prosa portentosa”.

Sobre Lectura fácil

Son cuatro: Marga, Nati, Patricia y Àngels. Son primas, tienen diversos grados de discapacidad intelectual y comparten un piso tutelado. Han pasado buena parte de sus vidas en RUDIS y CRUDIS (centros urbanos y rurales para discapacitados intelectuales). Pero por encima de todo son mujeres libres, que viven sin complejos su día a día, sus cuerpos y su sexualidad. Y que no se callan ni se amilanan. Viven en una Barcelona mestiza y opresiva: la ciudad del paro, los desahucios, las mentiras, los okupas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y los ateneos libertarios.

Esta es una novela radical en sus ideas, en su forma y en su lenguaje. Una novela-panfleto, una novela-grito, una novela-puñetazo. Una novela en la que se entrecruzan voces y textos: un fanzine que denuncia el machismo, las actas de un juzgado que pretende incapacitar y esterilizar a una de las protagonistas, la novela autobiográfica que escribe una de ellas con el método de la lectura fácil…

Este libro es un campo de batalla: contra el machismo imperante, contra la opresión del sistema, contra la injusticia. Pero es también una novela que celebra el cuerpo y la sexualidad, el deseo entre mujeres, la dignidad de quien es señalada con el estigma de la incapacidad intelectual y la capacidad transgresora y revolucionaria del lenguaje. Es sobre todo un retrato –visceral, vibrante, combativo y en femenino– de la sociedad contemporánea con la ciudad de Barcelona como escenario.

 

Imagen: EFE