El espacio donde las cosas aún no están nombradas es la fisura por la que se insertan las piezas y las exploraciones del artista brasileño cuya exhibición en solitario se aloja en la Galería OMR

Ciudad de México (N22/Huemanzin Rodríguez).- La galería OMR aloja, hasta el 8 de septiembre, la más reciente exhibición en solitario del artista brasileño Artur Lescher (Sao Paulo, 1962), Asterismos. Desde sus primeras obras, a los 22 años, este artista ha explorado la relación de figuras geométricas con arquitecturas específicas. A propósito de ésta, charlamos con el artista.

¿Por qué el nombre de Asterismos para su más reciente exposición en México?

Yo quería en mi trabajo establecer una relación con los astros. Todavía pienso que es un trabajo de lenguaje, no se trata de astronomía, de nada de eso, se trata de entender cómo las cosas han sido nombradas. Asterismos es un nombre que me parece curioso porque significa una constelación nombrada por la gente y no por la ciencia. Estamos en esa frontera entre lo científico y lo que no lo es. Entre la cultura popular y la erudición.

¿Entre empirismo y ciencia?, ambos conocimientos parten de la observación…

De la observación parte todo, la observación es la base como lo sabemos desde los griegos. Yo creo que para la gente es tan importante creer en las observaciones de su cultura, como importante es creer en lo que nos dice la ciencia. Pero entre una cosa y otra se pierde conocimiento.

Cuando estaba razonando estas ideas estuve en Portugal, país de donde partieron las empresas navieras para llegar a América, es curios que ellos tenían sus propias creencias para poder llegar aquí. Pero el conocimiento puede cambiar, de hecho es el poder de la ciencia, de no saber todo y de tener la posibilidad de cambiar una idea. La ciencia también tiene creencias puesto que nada está ciento por ciento determinado. Cuando hay un cambio de percepción, generado ya sea por la experiencia de una persona, todo es susceptible de cambio.

Vuelvo a Portugal en el siglo XVI, cuando estaba en desarrollo la navegación, la relación con la astronomía era muy curiosa: los castillos se construían de acuerdo a la orientación que leían en las estrellas. Eso es algo que se perdió, porque la arquitectura hoy no tiene más esta relación humana con los astros y los movimientos cósmicos. Es algo que hemos perdido debido al racionalismo exacerbado de la ciencia. A mí me gusta recuperar esas tradiciones, esa imaginación de lo simbólico que no está relacionado con la ciencia.

La ciencia y la filosofía nacieron con la observación, lo sabemos por los presocráticos, pero cuando veo su obra también me recuerda la forma en la que Gaudí hacía sus maquetas, al revés, de cabeza, porque era como si desde el cielo Dios las construyera, ¿existe algo de misticismo o religión en su obra?

Prefiero alejarme de eso. Pero me gusta que lo identifiques con Gaudí porque su construcción estaba basada en la matemática más de un modo empírico. Eso me gusta. Así como acá el trabajo es con las líneas, son como experimentos científicos pero empíricos. Así se ve. Me gusta mucho cuando la experiencia del arte te permite ver concretamente los fenómenos. No es teórico, se ve cuando pasa. Cuando tienes un plano que corta un cono de líneas se ve claramente qué figura geométrica genera. Así como Gaudí ha hecho sus catedrales invertidas, hoy tenemos renders 3D, en aquél tiempo no existía algo así. Hablabas de los presocráticos, es muy curioso que se imaginaran el cosmos como una cosa plana. Es absurdo ahora pensar que todas las constelaciones están en el mismo plano. Hoy sabemos que hay miles de años luz entre una estrella y otra. Creían que todo era un mismo plano. A mí lo que me interesa es que eso demuestra un modo de pensar, un modo de ver al mundo. Eso queda en la vida de las personas y reproducen estas ideas en su vida. Si tú demuestras que es diverso como lo sabemos por la astronomía y la geometría moderna espacial, todo cambia. Incluso la forma en que las personas se relacionan.

El arte es un territorio muy bueno para esos cuestionamientos. No para probar. Porque no va a probar nada, ese es un deber de la ciencia, comprobar. Nosotros no tenemos que probar, basta recordar y decir mira: ¿Por qué hace siglos se pensaba esto y por qué se perdió? ¿Por qué los griegos pensaban así? Por ejemplo, aquí hay mucha proporción. Me admira mucho que la proporción se ha vuelto algo numérico. Se perdió el principio. Me imagino a Euclides, quien fue uno de los grandes pensadores de la proporción, pensando en ello y la democracia. Ser igual a otro, o qué determina la igualdad. Así como las ideas están ancladas en las fórmulas. El mundo era una cosa sola, integrada, eso es lo que hemos perdido con la fragmentación de la ciencia.

Con la fragmentación de la ciencia pero también con el desarrollo industrial. Y justo en esas diferencias quiero saber si esto que hace ¿es escultura o arquitectura?

A mí lo que me interesa es lo que está entre la escultura y la arquitectura. Lo que está entre el dibujo y la pintura, por eso Asterismos es ese instante en donde las cosas no están nombradas, entonces, lo tenemos que interpretar. Por ejemplo, no conozco a ninguna persona que vea claramente a un centauro en las constelaciones, es una idea, pero una idea refleja una forma de ver al mundo. Las personas ven lo que creen.

Entre sus obras veo elementos que me recuerdan a la arquitectura, por eso preguntaba. Pero al mismo tiempo pienso en la definición de escultura que “quita” material hasta poder revelar la obra que está adentro. En su trabajo no veo eso claramente.

En esta discusión pasa eso, las palabras pierden con el tiempo su significado, nosotros cargamos el significado original. La palabra escultura significa sacar algo de la materia. En mi obra sí lo hay, tengo algo que antes fue un cilindro de metal pero otras son construcciones. Pero en la historia del arte han cambiado mucho los procesos, muchos ahora son de construcción. Por eso la palabra escultura queda muy limitada, no le cabe dentro todo lo que es hoy. Por eso pienso que no es la palabra que me ayude a definir lo que hago.

Cuando veo el tipo de soportes que uso siento que estoy más cerca de la arquitectura, pero en realidad son algunos elementos. Por otro lado, en la historia del arte, el objeto de arte no está abandonado en el mundo, necesita estar en relación con algo. Esta pieza me gusta porque está relacionada con la arquitectura, con las leyes de la gravedad, con la persona que la contempla. Por eso me gustan superficies con reflejo, para que al mirar al objeto, el espectador tenga una mirada de regreso del objeto a él. Solamente existen por la mirada.

Hay una tensión sutil entre lo que vine del cielo y la gravedad, parecen ser construidas desde arriba pero en ocasiones no llegan a tocar el piso.

Hablábamos de la definición de escultura, pero hay otra definición más que me parece buena y no recuerdo quién la dijo: Está entre la gravedad y la verticalidad. Es algo que marca el eje vertical. Con respecto a tu pregunta creo que mis obras tienen dos movimientos: uno que va hacia arriba y otro que va hacia abajo. En ese sentido la tensión que hay es exactamente entre esos dos lugares. Todavía flota. Siempre me gusta demostrar que las obras están casi en el piso.

Habla de la verticalidad. ¿Hay algo de rupestre en su obra? En todas las culturas antiguas del mundo hay creaciones, construcciones, que van verticales, hacia arriba. Por otro lado, en Asia hace siglos que una forma bella era “encontrada naturalmente”. Entonces una piedra o un árbol se volvían más bellos al transportarlos a otros sitios.

A mí me gustan los objetos y los materiales que pierden su significado, que originalmente eran una cosa pero al manipularlos se convierten en otra cosa. Son cambios, resignificación. Y sobre el arte antiguo está eso de la verticalidad como una voluntad. Desde siempre se ha visto eso, desde la antigüedad los humanos veían las estrellas y buscaban vincular el cielo con la tierra. Es una raíz muy fuerte de la humanidad como para pensar que ya no nos importa más.

¿Y el horizonte? Para Portugal y Brasil el horizonte también ha sido fundamental. ¿El horizonte está en su obra?

¡El horizonte!… no sé. Creo que para mí la idea de horizonte es el espacio que hay entre el piso y las piezas. Un pequeño espacio donde todo flota. Se suspende. Es lo que pasa por abajo.