La Unesco distingue a la Biblioteca Francisco Burgoa como Memoria del Mundo

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Imagen: Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca

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Ciudad de México (Víctor Gaspar).- Desde hace 25 años, volúmenes que han trascendido la vida de sus autores, encontraron protección y reposo en el templo de Santo Domingo, en la Biblioteca Francisco Burgoa, institución que fue reconocida con el registro en la Memoria del Mundo México de la Unesco, instituida en 1992.

“Que la Unesco reconozca a la Biblioteca Francisco de Burgoa como Memoria del Mundo México nos ayuda a protegerla todavía más. Esta biblioteca ya era memoria del mundo pero que esté reconocida por la Unesco da un sentido de más envergadura, nos ayuda protegerla, y también a qué la difusión sea mucho mayor”, dijo Isabel Grañén Porrúa, directora, Biblioteca Francisco Burgoa.

Son 30 mil volúmenes de entre los siglos XV al XX. Editados en Europa, muchos de ellos de una exquisita y sofisticada factura, cada uno de ellos da cuenta del conocimiento y concepción del mundo al momento que fueron impresos.

“Esta biblioteca fue creciendo a través de más de 500 años. La mayoría de los libros que se conservan en este acervo venían de las bibliotecas de los conventos de Oaxaca. Con la reunión, uno se da cuenta que los frailes no nada más estaban rezando el rosario sino que realmente era gente muy preparada, tenía necesidad de tener y estar muy al día con todo lo que se estaba produciendo en las imprentas europeas y al mismo tiempo también ir generando libros que la misma Nueva España los requería para toda su misión evangélica”, añadió Isabel Grañén Porrúa, directora, Biblioteca Francisco Burgoa.

Una peculiar Biblia políglota, una botánica que florece como un verdadero tratado de historia natural y documentos en lenguas indígenas son apenas parte de este acervo. En el recinto se alberga el impreso oaxaqueño más antiguo. “Son muy pocos ejemplares de este libro y curiosamente el pie de imprenta dice casa de Francisca Flores, una mujer como impresora. Esto es del año 1720”.

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