Redacción/CDMX
El mural «La lucha contra el terrorismo» del artista canadiense-estadounidense Philip Guston ha sido restaurado y reabierto al público en el Museo Regional Michoacano tras décadas de abandono y censura.
Esta obra monumental, creada entre 1934 y 1935, aborda la intolerancia y la resistencia a lo largo de la historia, desde épocas bíblicas hasta el ascenso del fascismo en el siglo XX.
El mural, que abarca 93 metros cuadrados, fue un encargo significativo para Guston y su colega Reuben Kadish, quienes, junto al poeta Jules Langsner, trabajaron en él, bajo la invitación del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, sin embargo, a pesar de su importancia, fue censurado por la Iglesia debido a sus impactantes imágenes y quedó oculto durante años, lo que provocó un deterioro considerable.
La reciente restauración, llevada a cabo por un equipo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, ha devuelto al mural su esplendor original.
Este proceso incluyó la resolución de problemas de humedad en el edificio y la aplicación de técnicas de conservación para reparar las áreas dañadas.
Musa Mayer, hija de Guston, expresó su emoción al ver la obra restaurada, señalando que su mensaje sigue siendo tan relevante hoy, como lo fue hace casi un siglo.
La restauración de «La lucha contra el terrorismo» no solo representa un triunfo artístico, sino también un recordatorio del poder del arte para abordar cuestiones sociales críticas y su capacidad para inspirar diálogo en tiempos de crisis.
Con esta recuperación, el mural se erige nuevamente como un símbolo de resistencia y un llamado a la reflexión sobre las luchas pasadas y presentes contra la opresión y el autoritarismo.
(Con información de Hyperallergic)