“Flores blancas”, danza unipersonal

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La coreógrafa Paula Villaurrutia lleva a escena la tiricia, enfermedad del alma, tema a través del cual busca abordar la danza folclórica desde una perspectiva contemporánea y experimental

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Imagen tomada de larazon.com

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Ciudad de México (N22/Fernando Salinas).- Paula Villaurrutia, bailarina, maestra y coreógrafa, pone en escena un conjunto de males psicológicos cotidianos a través de un proyecto de investigación coreográfica titulado Flores Blancas.(“Cuando llorar no se puede”). De acuerdo con su creadora, esta danza unipersonal se basa en dos textos literarios. “El primero de ellos es La tiricia, de Rubén Luengas y el segundo es Trenzaré mi tristeza, de Paola Klug. A partir de estos dos textos y de diferentes géneros de la danza tradicional mexicana se fue creando esta coreografía que narra la historia de una mujer con problemas de ansiedad, de estrés y de depresión. ¨La tiricia es la enfermedad del alma”, comentó Villaurrutia. Su intención: tomar elemento de la danza tradicional y folclórica mexicana desde una perspectiva contemporánea y experimental.

“Poder abordar a partir del género dancístico que yo he practicado durante prácticamente toda mi vida, otras temáticas, decir lo que pienso, lo que veo, lo que siento y dejar un poquito de lado, sin negar las estructuras y los cánones a los que la danza folclórica ha estado supeditada.”

Además de lo corpóreo y lo auditivo, la profesora de danza folclórica se vale de distintos simbolismos para representar el sufrimiento, la confrontación y el trayecto de superación de quien padece este tipo de trastornos. “Hay varios elementos simbólicos dentro de la obra que son tomados de estos textos. El primero de ellos es el cabello, en el que represento estos enredos mentales, cómo vamos enlazando nuestras historias, nuestros pensamientos, nuestras emociones, cómo nos enredamos en ellas.”

Este proyecto cuenta con un equipo de realizadores conformado por Enrique Valencia en la (dirección), Hugo Heredia (iluminación ), Ulises Martínez  (composición musical), Ada Coronel (voz), Patricia Aspiroz (escenografía), Vincent Velázquez y Frino (poesía y composición de valona), sobre ésta última que es un son arribeño, la bailarina señala que “la música se está haciendo especialmente para la obra”.

Flores Blancas. (Cuando llorar no se puede) contó con el apoyo del FONCA y la Coordinación de Danza del INBA. La puesta en escena tendrá funciones  el 2,3 y 9 de julio a las 20 horas en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.

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