La Ciudad de México, insólita y secreta

[et_pb_section bb_built=”1″][et_pb_row][et_pb_column type=”4_4″][et_pb_text _builder_version=”3.0.106″ background_layout=”light”]

Las guías aún son el cicerone que le muestra al viajero los rincones cultos y ocultos de la urbe; Mario Yaír T.S publicó en la editorial francesa Jonglez una guía de lo insólito de nuestra ciudad

[/et_pb_text][et_pb_image _builder_version=”3.0.106″ src=”https://noticias.canal22.org.mx/wp-content/uploads/2018/06/la-foto-2-2.jpg” show_in_lightbox=”off” url_new_window=”off” use_overlay=”off” align=”center” always_center_on_mobile=”on” force_fullwidth=”off” show_bottom_space=”on” /][et_pb_text _builder_version=”3.0.106″ background_layout=”light” text_font=”Georgia||||||||” text_font_size=”16px” text_text_color=”#000000″ text_line_height=”1.6em”]

Aquí nos tocó. Qué le vamos a hacer. En la región más transparente del aire.
Carlos Fuentes

 

 

Ciudad de México (N22/ Pedro Sánchez).-  La Ciudad de México y su área conurbada han inspirado innumerables textos que van de la crónica al cuento, de la novela a los poemas, y de las piezas teatrales a las guías para sus habitantes y visitantes. Vicente Quirarte señala, en el primer capítulo de su monumental obra Elogio de la calle (2001), que durante la década de 1850 se publicaron diversas guías cuyo objetivo era mostrar el pasado y el presente de los habitantes, los oficios, los edificios y la traza de la capital: Guía de forasteros de México y repertorio de conocimientos útiles (1852), de Juan Nepomuceno Almonte; Los mexicanos pintados por sí mismos (1854), de Hesiquio Iriarte; México y sus alrededores (1855-56), de Casimiro Castro; El Manual del viajero en México o Compendio de la Historia de la Ciudad de México (1858), de Marcos Arróniz [1].

La Ciudad de México ha sufrido diversas transformaciones (económicas, políticas, sociales, territoriales, nombre, traza e imagen urbana) desde que las obras referidas en el párrafo anterior vieron la luz. Sin embargo, las guías aún son el cicerone que le muestra al viajero los rincones cultos y ocultos de la urbe. Las dinámicas y el caos de la vida moderna nos impiden recorrer o conocer nuestro barrio, o las colonias, los fraccionamiento, las unidades habitacionales o los pueblos que conforman la ciudad. En este sentido, el trabajo de los autores que se dedican a recorrer, investigar y escribir sobre todos aquellos lugares o actividades que merecen evocarse y preservarse se hace necesario y útil.

Uno de estos autores es Mario Yaír T.S. que recientemente presentó su guía de viaje Ciudad de México insólita y secreta (2017). La guía pone al alcance del viajero (y del flâneur moderno) 400 páginas que incluyen 184 sitios de interés. Para mejorar la travesía urbana los lugares se muestran en seis polígonos, con sus respectivos mapas: 1) Centro Histórico, 2) De la Narvarte a Coyoacán, 3) De Chapultepec a la Doctores, 4) De Tacuba al Peñón de los Baños, 5) Al norte de la ciudad, 6) Al sur de la ciudad.  

Los sitios de interés pueden dividirse en públicos (jardines, museos, puentes, templos, edificios, bibliotecas, murales) y privados (casas, edificios y monumentos) que son permanentes. Los que son públicos únicamente en fechas especificas (las reliquias de la Catedral Metropolitana, las esculturas del Panteón Francés). Los que se pueden apreciar una vez al año en una fecha particular (los globos de cantoya de San Agustín Ohtenco, las tumbas de lodo de Tecómitl). Los espacios que están a punto de desaparecer (el Paseo de las Estrellas en Tacubaya, la pileta del Parque Margaín, el mural de mosaicos del predio que alguna vez albergó al restaurante Amanecer Tapatío). Y los sitios que están olvidados (el puente de Tolnahuac, el mamut de la estación Talismán, La Lumbrera de la colonia Solidaridad).

Cada uno de los lugares es presentado con una ficha que narra su historia y resalta su importancia, una o varias fotografías y las rutas de transporte publico más cercanas. Los polígonos y los mapas permiten organizar un recorrido para visitar varios lugares en un día (por ejemplo: la calzada de Los Misterios y sus alrededores, el Parque de la Bombilla y sus callejones).      

La guía de Mario Yaír se suma a otras obras [2] que desean recuperar el pasado, valorar el presente y reflexionar sobre el futuro de la Ciudad de los Palacios –e indudablemente será necesario llevarla bajo el brazo mientras recorremos sus calles y avenidas en busca de un letrero, un mascarón, un friso, una ermita, una estatua o los últimos arcos de un acueducto.  

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=”3.0.106″ background_layout=”light” text_font=”Georgia||||||||” text_text_color=”#000000″ text_line_height=”1.6em” text_font_size=”13px”]

 

 

[1]  Vicente Quirarte, Elogio de la calle. Biografía literaria de la Ciudad de México 1850-1992, México, Cal y arena, 2010, pp. 35-118.

[2] Al respecto véase Deborah Holtz y Juan Carlos Nena, ¿A dónde váis, Monsiváis? Guía del DF de Carlos Monsiváis, México, Gobierno del Distrito Federal/Trilce/Grijalbo, 2010. Nueva Guía del Centro Histórico de México, México, Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México/Travesía Ediciones, 2011-2012. Guía de arquitectura de la Ciudad de México, México, Secretaría de Cultura/Arquine, México, varias ediciones. Héctor de Mauleón y Rafael Pérez Gay, Centro Histórico. 200 lugares imprescindibles, México, Cal y arena, 2018.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]