¿El cine y el teatro son algo más que «amantes furtivos»?

  • “Como amantes furtivos, cine y teatro están condenados a encontrarse por las noches y a olvidar sus nombres a la mañana siguiente; a alimentarse mutuamente y a separarse al instante, asediados por su mutua e infranqueable necesidad de independencia”, dijo el colaborador.

Por Adrián Escalona
Ciudad de México, México, 28/06/16, (N22).- Hugo
Lara Chávez es escritor, periodista e investigador, a lo largo de su carrera ha
escrito diferentes textos como: Una
ciudad inventada por el cine
(Cineteca Nacional, 2006); Cine antropólogo mexicano (INAH, 2009); Luces, cámara y acción: cinefotógrafos del cine mexicano
1931-2011 (Imcine, Cineteca Nacional y Festival de Amiens; entre muchos más. 
En esta ocasión, presentó en el Antiguo Palacio
del Arzobispado, Dos amantes furtivos.
Cine y teatro mexicanos (
Paralelo 21, 2015).  
El libro es una
investigación elaborada con la opinión y experiencia de diversos especialistas
de distintas generaciones, como Eliza Lozano, Sergio Huidobro y Hugo
Lara, quien es también coordinador del libro. Este trabajo busca
contribuir a que se detone una mayor reflexión sobre la gran interacción entre
el arte teatral y el arte cinematográfico, en el México contemporáneo.
Sergio
Huidobro recorrió varios puntos de la Ciudad de
México que fueron icónicos para la época del cine y teatro mexicano como el
Cine Opera, ubicado en la colonia San Rafael: 
“Como amantes furtivos, cine y teatro están condenados a
encontrarse por las noches y a olvidar sus nombres a la mañana siguiente; a
alimentarse mutuamente y a separarse al instante, asediados por su mutua e
infranqueable necesidad de independencia”, dijo el colaborador.
Con la
aparición del cine en 1895, del teatro provinieron los primeros argumentos, la
narrativa, la forma de filmar, la iluminación, los actores, los directores, los
escritores, los escenógrafos, y demás especialistas, que poco a poco perfilaron
los atributos del naciente séptimo arte.
Elisa
Lozano, autora del texto Las troyanas. Un
curioso suceso entre el teatro y el cine de los sesenta,
describió la
fascinante experiencia de la obra dirigida por José Solé que fue llevada a la
pantalla por Sergio Véjar para trabajar por todo el país, dentro del proyecto
teatral que impulsó el Seguro Social.

Éste es un tema muy amplio pero poco abordado, explicó Chávez. “Lo cierto es
que cuando se inventa el cine, su fuente inmediata fue la realidad, a partir de
las vistas que hicieron los Hermanos Lumière. Pero digamos que el siguiente
paso fue la adaptación de la ficción”, concluyó.

Imagen:http://bit.ly/1XlMKCg
             http://bit.ly/1QYufkQ
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