«Conducta» de Ernesto Daranas es un filme «bonito»

Por Gerardo Gil Ballesteros

Ciudad de México, 26/ 01/15, (N22).- Conducta del realizador cubano Ernesto
Daranas (Los dioses rotos/2008) y exhibida en el marco del Festival
Internacional de Cine de Mérida y Yucatán, que se celebró del 17 al 24 de
enero, es un filme efectivo. Funciona con el público. Conmueve, divierte, está
bien narrado. No propone ni rompe estructuras, pero deja un matiz de sus referentes y el público queda satisfecho. No más pero
tampoco menos.
El filme participó en la categoría de
Largometraje Internacional y de Ficción o Documental y compartió sección con Mañana desaparecemos,  de Estados
Unidos y la India, dirigido por Adam Webber y Jimmy Goldblum, quienes fueron
galardonados en la categoría de Mejor Director Internacional. Trabajo transgresor en temas y estructuras.
De lo que no cabe duda, es que Conducta es
un filme “bonito”, que transcurre sin mayores sobresaltos en el marco de las
convenciones melodramáticas del género.
“Chala” (Armando Valdés Freire) es un niño de
doce años que vive en La Habana. Tiene serios problemas de comportamiento y su
maestra “Carmela” (Alina Rodríguez), quien está a punto de jubilarse, promete que no se dará por vencida para orientarlo. La línea narrativa
del filme está establecida y no habrá
un punto en el que se rompa.
Paso a paso, la convención del género llevará
al espectador a satisfacer sus emociones primarias, incluso, sin
grandes sorpresas: “Chala” tiene una madre alcohólica y no sabe a ciencia cierta
quién es el padre del niño, pero sospecha de un entrenador de perros.
Pero tampoco se puede subestimar a Conducta.
Más allá de un dejo de superficialidad en el melodrama, muy efectivo, eso
sí, la película se da el lujo de hacer una crítica a la burocracia, que olvida
las necesidades de la gente y obliga a armar un debate: si debe colocarse o no una imagen religiosa al interior de un salón de clases.
Si el clásico filme mexicano Simitrio llega
en pleno desarrollo estabilizador (1952-1970), Conducta pone el dedo en la
llaga, en un sistema que obliga a “Mercedes” a comparecer para salvar a “Chala”
de ir a una escuela de obediencia y en esa audacia narrativa participa el
Ministerio de cultura cubano”.

¿Qué funciona al final en Conducta? ¿Qué la
salva a pesar de su preocupación por la convención dramática?  (Nada despreciable si uno es de lágrima  fácil): Su  final, que redondea de manera efectiva una historia que cumple, pero no
transgrede. Su final que cierra un círculo dramático de muy buena conducta y en
extremo «bonito».
15MAG 

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