«Ladydi»: la novela de protesta social de Jennifer Clement

  • Según Clement, este fue un trabajo que se basó en la poesía para poder hablar de estas situaciones y personas

Por
Irma Gallo
Distrito Federal, 01/08/14, (N22).- Había
una parte de mí que escribió una especie de Réquiem porque me causa mucho dolor
el tema. Lo que quizá no me había dado cuenta bien es que había escrito
realmente una novela de protesta social, aseguró para la AgenciaN22 la escritora Jennifer
Clement.
Ladydi García no podría ser más vulnerable: es
mujer, indígena y pobre. A su pequeño pueblo en la sierra de Guerrero, a una
hora de Acapulco, llegan los narcos en sus camionetas “Escalade” a robarse a
las niñas. Y sin hombres que las defiendan, porque todos han emigrado empujados
por la miseria, a las niñas sólo les queda esconderse en los hoyos que cavan
debajo de la tierra.
“Con esa imagen empezó la novela porque me impactó
mucho esto de escuchar cómo cavaban estos hoyos en las milpas y se escondían
ahí cuando venían las camionetas. Pasaron como 10 u 11 años de investigaciones
que hice yendo a la sierra, yendo a Acapulco, hablando con mujeres en la
cárcel, y realmente me conmovió muchísimo las historias que estaba escuchando”,
dijo la autora.
Según Clement, este fue un trabajo que se basó en la
poesía para poder hablar de estas situaciones y personas. “Siempre estoy
buscando cómo lo divino coexiste con lo profano, como la belleza coexiste con
la fealdad. Entonces, esos contrastes me interesan muchísimo”.
En Ladydi
Jennifer Clement habla no sólo de la violencia que ejerce el crimen organizado
contra las mujeres, sino también de la indiferencia y el abandono de que son
víctimas. Además le interesó retratar lo que es vivir sin hombres, es decir,
las comunidades sin hombres, “y lo doloroso que es para la mujer vivir sin
hombres que las protejan, con quienes compartir sus vidas, y también quería
retratar eso: hay un momento en la novela donde una mujer dice que vivir sin hombres
es como vivir sin sueños.

“Lo que más me conmovió fue estar en la cárcel con
las presas y hablar con ellas, y eso también me doy cuenta ahora de que es una
cosa universal, que es muy dolorosa, las veces que fui, que fueron días de
visita, me impactó ver la cantidad de gente que iba a ver a los presos: colas y
colas y colas, y había muy, muy poca gente que iba a ver a las presas. Y eso
fue muy doloroso porque las veías que se arreglaban, y luego no llegaba nadie”,
finalizó.

Ladydi, de Jennifer Clement, está editado bajo el sello de
Lumen.
Imagen: http://bit.ly/1ncntpJ
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