Exposición muestra la tradicional y centenaria fiesta del El Señor del Calvario en Culhuacán

Distrito Federal, 18/06/12 (N22).-
La celebración religiosa más
importante de Culhuacán, que año con año reúne a los ocho barrios de este
pueblo, en honor del Señor del Calvario, y cuyo origen se remonta a la época
colonial, es abordada desde una perspectiva histórica y cultural en la
exposición “El cielo en la Tierra: Fiesta de la Santísima Trinidad”,
que se presenta en el Centro Comunitario Ex Convento de Culhuacán, al oriente
de la Ciudad
de México.
Dicha exhibición temporal, que permanecerá hasta
el 31 de julio, está montada en el Claustro Alto
del inmueble agustino del siglo XVI, donde se presentan alrededor de 70
fotografías recientes, trajes tradicionales de chinelos y documentos
históricos, entre ellos un escrito de la Patente de la Cofradía de Culhuacán, que data del siglo
XVIII.
La
exposición, curada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH-Conaculta), aborda una temática estrechamente ligada con la comunidad, en
la que es posible conocer la organización de la celebración, la cohesión entre
los barrios y los elementos que llenan de colorido esta antigua tradición, como
las imágenes religiosas, la comparsa de los chinelos, la cera (velas) y las
portadas de flores.
“La
intención principal es mostrar la festividad, más allá de lo que es sabido por
la gente, por ello se indaga, desde un enfoque histórico y cultural, en los
antecedentes más antiguos, desde el momento en que la Santísima Trinidad
forma parte de la doctrina católica, en el siglo IV d. C., y cuando comenzó a
celebrarse formalmente como prescripción de la Iglesia católica, entre los
siglos XI y XII”, comentó la antropóloga Ana
Graciela Bedolla, una de las curadoras de la muestra.
Además,
dijo, se aborda el tema de las mayordomías provenientes de las cofradías,
asociaciones religiosas encargadas de la veneración de algún santo, pero
independientes de la Iglesia,
que desde la Colonia
se convirtieron en una institución muy arraigada.

Con esta exhibición
se trata de legitimar ese patrimonio intangible, y al mostrarlo en un museo la
gente asume que es un conocimiento valioso, digno de conservarse, indicó Bedolla,
quien junto a la
antropóloga Patricia Pavón, se encargaron
de la curaduría de la exposición.
La
festividad de la
Santísima Trinidad dura ocho días, de domingo a domingo, no
tiene una fecha exacta pero debe coincidir con el Jueves de Corpus Christi, día
en el que los ocho barrios acuden al Parque Histórico del ex convento con sus
imágenes y colocan altares, como se hacía en las antiguas capillas posas
(espacios abiertos donde se enseñaba la religión católica a los indígenas).

“La mayordomía
representante de cada barrio (Culhuacán; Los Reyes; San Antonio; La Magdalena y San Juan;
Santa Ana y San Francisco; San José Tula y San Simón; San Andrés Tomatlán, y
Santa María Tomatlán) es responsable de realizar la fiesta cada día, en la cual
se efectúan: la misa, se ofrenda la flor, se distribuye la comida, se ofrece la
música y se culmina el día de celebración con la quema de un monumental
castillo de pirotecnia en la
Plaza Leona Vicario”, describió la investigadora del INAH.

Previo a esta celebración,
destacó la antropóloga Ana
Graciela Bedolla, en el barrio de Xaltocan (Xochimilco) se coloca
una portada de flores en el templo, “creemos que la relación de Culhuacán con
ese sitio proviene de la época prehispánica, ya que ambos lugares formaban
parte de un sistema lacustre de ríos y canales, cuya comunicación era a través
del Canal Nacional, a diez minutos del ex convento, que iba de Xochimilco a
México-Tenochtitlan”.

La
exposición “El cielo en la Tierra: Fiesta de la Santísima Trinidad” está integrada por alrededor de 70 fotografías recientes y a color, que
fueron prestadas por la comunidad, así como dos trajes de chinelo, uno de
adulto y uno de niño, con sus respectivos tocados y máscaras. 

También,
añadió la antropóloga, se exhiben reproducciones de canoas, las cuales son muy
significativas para la región, ya que recuerdan los tiempos en que los canales
estaban vigentes; y un par de “demanditas” —pequeñas urnas de cristal, una de
ellas contiene una imagen del Señor del Calvario (el Santo Entierro)— con las
que las mayordomías piden cooperación para el mantenimiento del templo.

En
la muestra destacan algunos documentos históricos como el Plano de Culhuacán, creado en 1580 para acompañar una relación
geográfica descriptiva ordenada por Felipe II, rey de España; además del
escrito de la Patente de la Cofradía del Santo Cristo de Burgos de Culhuacán,
de 1728, que hace referencia a la indulgencia plenaria y la remisión de los
pecados de aquellas personas que ingresaban a la congregación, abundó la
curadora Bedolla.
Respecto
al Ex Convento de Culhuacán, Miriam Hernández, directora de este recinto,
manifestó que se trata de un monumento de gran belleza arquitectónica, el cual
resguarda valiosas pinturas al fresco de temas religiosos, creados por
experimentados artistas indígenas entre los siglos XVI y XVIII. Es uno de los
pocos ejemplos de arquitectura claustral de estilo renacentista del siglo XVI,
en la capital mexicana.

El conjunto
conventual, añadió, fue fundado como centro evangelizador por la orden de los
frailes agustinos, entre 1560 y 1570. El monasterio, con advocación a San Juan
Evangelista, fungió como centro de enseñanza de la lengua.

Desde 1984, el Ex
Convento de Culhuacán es sede del Centro Comunitario que lleva el mismo nombre,
donde se puede hacer un recorrido por el patio enmarcado por arquerías, o por
el claustro de la planta alta, donde hay una docena de celdas conventuales, hoy
ocupadas por oficinas y el Museo de Sitio, este último exhibe medio centenar de
objetos que dan cuenta de la historia de Culhuacán, desde la época prehispánica
(cuyo origen fue el señorío culhua, alrededor de 700 d.C.) hasta el periodo
colonial. 

De
la colección que se exhibe destacan piezas prehispánicas recuperadas de 1985 a 1989, durante el
Proyecto de Excavación del Parque Histórico, espacio que fue un estanque y un
embarcadero colonial. Dichos objetos son una escultura tallada en basalto de Chicomecóatl,
diosa del maíz y de la fertilidad, y un brasero ceremonial de barro, con
símbolos del maguey, que era considerada una planta sagrada. 

El Museo de Sitio,
creado en noviembre de 1995, está divido en seis salas: Señorío de Culhuacán y el medio lacustre; Hacia el dominio mexica; Permanencia
de Culhuacán como centro religioso
; Periodo
virreinal
; Celda Agustina y Reseña Histórica del monumento.

Respecto
al reciente nombramiento de Culhuacán como Barrio Mágico, por la Secretaría de Turismo
del gobierno capitalino, Miriam Hernández concluyó que “se trata de una
oportunidad excepcional de atraer la mirada de más personas, y así incrementar
el número de visitantes a este espacio dedicado al rescate, conservación y
difusión del patrimonio cultural de los culhuacanos”.
El
Centro Comunitario Ex Convento de Culhuacán se ubica en Morelos N° 10, esquina
con avenida Tláhuac, colonia Culhuacán, C.P. 09800, delegación Iztapalapa,
Distrito Federal. Abierto de martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas. Acceso
gratuito.

Imagen: http://bit.ly/Lswfmz

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