Aunque no sufrió graves daños debido a los sismos de septiembre, este inmueble recibe atención de parte del área de Restauración de Bienes Históricos y Culturales; es considerado uno de los más importantes del Centro Histórico

Imagen: © Érik Hernández

Ciudad de México (N22/Alberto Aranda).- Entre las oficinas de la SEP y El Colegio Nacional, se encuentra el templo de Nuestra Señora del Pilar, mejor conocido como “La Enseñanza”. El templo destaca por sus decorados barrocos y arquitectura.

Gerardo A. Hernández Septién, subdirector de Restauración de Bienes Históricos y Culturales, DGSMPC-SC, explica que ésta es “una de las máximas joyas barrocas del centro histórico. Yo me atrevería a decir que, junto con Regina Coeli, que ya visitamos, son los dos interiores barrocos más sobresalientes del Centro Histórico que afortunadamente pudieron llegar a nosotros atravesando varios siglos de mucha convulsión porque justamente estuvo el auge del neoclásico que se dedicó a tirar este tipo de retablos y decoración barroca.”

Su construcción inició en 1754 cuando las monjas de la Compañía de María, en particular su fundadora, la madre María Ignacia Alzor, consiguió el permiso real para su edificación. La iglesia fue declarada monumento nacional el 9 de febrero de 1931.

“Es una fundación del siglo XVIII. Lo hizo una aristócrata criolla novohispano que había nacido en una hacienda de su familia. Marqueses de Santa Inesperado y Santa Olalla, San Miguel Aguayo y Santa Olalla. Se dice que empeña mucho de lo que era propiedad de su familia y suya para poder llevar a cabo la fundación de este colegio-convento. En ese sentido, María Ignacia es una figura eminente en el virreinato sobre todo en la educación de las niñas.”

En el siglo XVIII se contrató a Francisco Antonio de Guerrero y Torres para que diseñara la iglesia y así complementar el convento y la escuela, a diferencia de las iglesias de monjas que la entrada es lateral. Ésta se encuentra frente al altar y las religiosas escuchaban misa en unos espacios laterales separados por una reja y cortinas. Destacan sus arcos en tres partes, mosaicos, imágenes y retablos. En el siglo XIX, con las Leyes de Reforma, se cerró el convento, el colegio y la iglesia. Los sismos del 2017 aparentemente no dañaron el templo, pero sí las áreas destinadas a las religiosas.

“Por fortuna no es el templo en sí sino los anexos que también son parte integral del monumento histórico, pero que corresponden a habitaciones de las religiosas que actualmente tienen el templo en custodia. Son parte de lo que es la escalera para subir al coro, las habitaciones de las religiosas y un área que ellas destinan a una pinacoteca, tienen una pequeña colección de pintura a espaldas de lo que sería el retablo principal.”

El INAH retiró las pinturas para que no fueran dañadas por los trabajos de restauración realizados por la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, de la Secretaría de Cultura Federal.

Al respecto, Jorge Tonatiuh Chimal García, Técnico y supervisor de obras de la DGSMPC-SC, explica que “los daños que presentó el templo de La Enseñanza son en los anexos que están adyacentes a la nave. Desde el cubo de la escalera que nos da acceso al coro y otras habitaciones y en el pasillo que da a las áreas de habitaciones y áreas comunes de las hermanas. La zona que presentó un poquito más este tipo de fisuras fue la zona de la pinacoteca, pero las autoridades del INAH desmontaron las obras de arte, las protegieron, para poder trabajar en los muros y posterior colocación.”

El cuidado que las religiosas le han dedicado al templo de Nuestra Señora del Pilar es evidente y debe continuar para garantizar la conservación del patrimonio artístico del país.