Horarios hasta medianoche plantea el esquema de educación básica a distancia en México para el ciclo 2020-21

Es evidente que el sistema educativo en México está contra las cuerdas frente a la pandemia por covid-19; para muchos niños esta situación puede provocar una deserción permanente

Ciudad de México (N22/Ireli Vázquez).- Este 24 de agosto, en México comienza el ciclo escolar 2020-2021. Este día no vimos a los niños corriendo en la entrada de las escuelas, ni las largas filas de autos de los padres de familia afuera de los institutos. Pues al seguir estando los estados de la República Mexicana en semáforo rojo y naranja por la pandemia provocada por el covid-19, este año escolar comenzará como concluyó el anterior: de manera virtual y a través de la televisión.

La Secretaria de Educación Publica (SEP) desarrollo el plan Aprende en Casa II, al cual se unieron televisoras públicas y privadas para poder llevar una programación educativa a los estudiantes de preescolar, primaria, secundaria y bachillerato, así como para los padres de familia.

¿Sigue siendo ésta una buena forma de afrontar el acceso a la educación frente la distancia impuesta por la emergencia?

«En este momento que no vamos a poder reabrir las escuelas porque el semáforo epidemiológico no nos lo permite y es la decisión correcta estar en distanciamiento social, mientras esto sucede lo que tenemos que hacer es evitar que sea tanta la pérdida de aprendizaje. Creemos que están haciendo lo correcto en el sentido de decir vamos a darle este acceso por los medios que tenemos que son radio, televisión e internet a la gente, a los que no tienen les están dando cuadernillos, pero también sabemos que eso no es suficiente», mencionó en entrevista la Oficial Nacional de Educación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Hanna Monsivais.

De acuerdo con la SEP, aproximadamente el 10% de los estudiantes de nivel básico abandonaron sus estudios a causa de la pandemia de coronavirus. Lo que significa que 2 millones 525 mil 330 alumnos de preescolar, primaria y secundaría desertaron. Siendo una de las mayores cifras en años.

«En UNICEF estamos muy preocupados por esta crisis en la educación, no es que sea de ahorita. Digamos, si los niños pierden este ciclo escolar, sí vamos a tener que ver cómo recuperamos el aprendizaje que hayamos perdido de este año, después, lo grave es que sabemos por investigaciones que una interrupción aunque sea temporal de la educación puede convertirse, sobre todo para las poblaciones en situaciones de mayor vulnerabilidad, en una interrupción permanente, es decir, que ya no lo recuperemos después. Entonces, estamos hablando de que como país no estamos logrando garantizar ese derecho fundamental», explicó Hanna Monsivais.

Las desventajas que enfrenten los alumnos en este nuevo ciclo escolar son varias, las cuales van desde la falta de acceso a la tecnología e incluso el acceso a servicios básicos como electricidad, en algunas comunidades, y hasta económicos.

«Lo que va a suceder ahora cuando estamos hablando de educación a distancia que necesariamente necesitan acceso a internet, electricidad o una televisión o un radio, nosotros sabemos que el 1% de todas las niños y los niños no tienen ninguna de estas tres vías de comunicación, eso significará que esas brechas que ya existían estamos en posibilidad importante de que todavía se abran más, y después la recuperación de como cerrar esas brechas pueda ser mucho más difícil o, a veces, inevitable y no nos podamos recuperar.»

«Hablábamos del tema de que por cuestiones económicas los niños pueden desertar, incluso por las dificultades económicas hayan empezado a trabajar en una actividad laborar que le de ingresos a la familia y entonces después como el niño se vuelve parte del sustento económico, sea muy difícil dejarlo regresar a clases; el bienestar físico, mental de los niños es un elemento importante para prevenir la deserción; pero también tenemos que hablar de otros temas como la violencia intrafamiliar que sabemos que también ha subido en estos periodos y que también puede provocar el reingreso a la escuela con muchas afectaciones en el bienestar mental y emocional en las niñas y los niños que no les permitan aprender.»

Asimismo, muchos docentes a través de sus propios recursos se encuentran haciendo lo imposible para que todos sus alumnos logren tener una buena educación. Ésta es otra problemática de la cuál nadie habla.

«Tenemos docentes de verdad maravillosos, con las mejores intenciones, pero necesitan este bienestar social, este apoyo económico para, en realidad, poder apoyar a sus niñas y niños a continuar con su educación. Están tomando en sus propias manos el poder acceder a sus alumnos con sus propios medios, que eso es lo preocupante, porque entonces dependes mucho de la buena voluntad y también de la posibilidad del docente. Hay docentes que están haciendo visitas a domicilio y están entregando cuadernillos, están haciendo llamadas por teléfono, están haciendo todo lo que esta a su alcance para seguir en contacto con sus alumnos; sin embargo, ¿qué pasa cuando se acaba el presupuesto de ese celular? Eso es lo que no puede ser sostenible en ese sentido. Nosotros creemos que hay que fortalecer estas otras vías que no están siendo a través del radio, ni de la televisión, ni del internet» explicó la Oficial Nacional de Educación de la UNICEF.

¿Qué se puede hacer para que la educación a nivel básico no empeore ante esta situación?

«Tratar de, en la medida de lo posible, continuar con el aprendizaje, tanto a nivel estatal o a nivel comunitario, como a nivel familiar y personal. Todos tenemos cierta responsabilidad en asegurarnos que las niñas y los niños continúen con su educación durante este período donde estamos en educación a distancia, […] apoyemos a nuestros docentes, aprovechemos lo que ofrece la secretaría de educación, pero somos conscientes de que se necesita más», concluyó Hanna Monsivais.

La propuesta de horarios por grado escolar y televisora es la siguiente: