Una serie de dibujos en tinta china sobre papel japonés, que remiten a escenas temáticas e iconografía japonesa filtradas por el humor y la ironía del artista, integran su tercera exposición en la galería Kurimanzutto, que se inaugura este fin de semana

Imágenes: ©  Ireli Vázquez

Ciudad de México (N22/Ana León).- El Dr. Lakra dice que se aburre rápido, y esta es quizá una de las razones por las que su trabajo no se cierra a una sola técnica o a un sólo estilo o a un solo interés. Del tatuaje pasa al coleccionismo (de objetos, juguetes, portadas de discos, de revistas, de periódicos amarillistas), de éste al dibujo o a la ilustración y de ahí a investigaciones para un cortometraje, entre otros y sin un orden definido. Salta con agilidad de un formato a otro.

Jerónimo López Ramírez es dueño de un lenguaje personal que abreva no sólo de lo urbano, de lo prehispánico o de lo oriental, como en su reciente exposición en la galería Kurimanzutto (la tercera), en donde une dos series de trabajo: una individual de dibujos en tinta china sobre papel japonés; y otra desarrollada en conjunto con Abraham Cruzvillegas (también artista representado por la galería), la serie de botellas Los Dos Amigos.

La primera responde a un estilo de dibujo oriental antiguo, del siglo XIV, “una especie de versión de este idioma (gráfico)”, dice el artista, que es llevado al formato del papel japonés donde los trazos que se iniciaron sobre uno más occidental adquieren “otro sentido”. Los temas “tienen que ver con lo zen y con los monjes ermitaños, la soledad. El dibujo más importante que se muestra en esta serie que cuelga de las paredes de la galería (recreando una suástica a ratos) “es el de un falo abrazado por un dragón, que es el símbolo de un monje tibetano llamado Drukpa Kunley”, explica Lakra. Y no es casualidad que lo sea pues este monje se reveló de manera vehemente contra las convenciones, fue un auto proclamado vagabundo.

Esta es “una escuela del budismo en la que los monjes son una especie de teporochos, se visten con restos humanos, comen carne, salen con mujeres. Se me hizo muy interesante y es un poco la idea de la iluminación y de llegar a ella no a través del camino tradicional. En muchas religiones y culturas siempre hay este elemento: el sabio loco o el santo loco o el tonto, esto es un poco retratos de eso. Hay escenas chinas y japonesas, un poco de todo.” Y en este poco de todo vemos la estética y el tipo de trazo que caracteriza el trabajo del artista, el humor ácido y la socarronería, como el monje-falo, osamentas, moscas, animales fantásticos con múltiples colas o ratas gigantes, un mono haciendo un dibujo firmado por Lakra.

-¿Crees que al arte en México, y sobre todo a los artistas, les hace falta alejarse de la solemnidad y recuperar el humor en su sentido más crítico?

-Creo que hay de todo, hay artistas con mucho sentido del humor y hay gente muy solemne, si no te nace lo uno o lo otro puede ser muy forzado y sale peor tratar de usar algo que no eres, eso tiene que ver con la forma de ser de cada uno. En realidad no sé qué es lo que hace falta, creo no se puede generalizar.  

Este tipo lenguaje y humor se puede ver en mucho, sino es que casi en todo su trabajo, pero no es que busque siempre provocar, creo que  hablo en mi trabajo de temas que tienen que ver con la religión, la moral, la sexualidad, la libertad, etcétera, y mucha gente es sensible a esos temas y eso los provoca pero es mucho por el contexto, en otros lugares donde la gente no es tan mocha se lee distinto.” En septiembre de 2017, una obra de Lakra, plasmada en un túnel que une los municipios de San Pedro Garza y Monterrey, causó polémica entre los grupos más conservadores de la ciudad que lo acusaron de provocar “inestabilidad emocional, miedos e inseguridades”. Sobre este tipo de comentarios, lejos de omitirlos, el artista señala que le gustan, “creo que si todos opinaran lo mismo de mi obra algo muy raro estaría pasando. Al mismo tiempo se me hace increíble que exista gente que se escandaliza con dibujos tan simples”.

Lo mismo sucede con la serie que se presenta, “pasa mucho con la cuestión gráfica, cualquier imagen la puedes ver desde muchos lugares. En Japón tienen otro concepto de las imágenes de los falos, es una cosa de buena suerte, para espantar a los malos espíritus, de fertilidad, una cosa súper positiva. No hay este estigma judeo-cristiano de que es una verga, de que se esté ofendiendo a los niños o a las mujeres, de ser un machista, lo ven desde otro punto de vista. Un poco estoy hablando de eso, cómo una imagen puede ser muchas cosas. Con el tatuaje pasa un poco lo mismo. Con cualquier símbolo.”

Esta serie no está cerrada, si bien los dibujos son alrededor de cien, en la galería sólo se exhiben una parte de éstos, para Lakra este lenguaje es como cualquier otro: “sino se practica se olvida”, además de que también responde a nuevas búsquedas, nuevos materiales.

Imágenes © Ireli Vázquez

La serie Los Dos Amigos, que consta de una colección de botellas intervenidas con etiquetas dibujadas tanto por Lakra como por Abraham Cruzvillegas, ésta es parte si bien de la amistad entre ambos artistas, también del intercambio de intereses y materiales como cassettes, libros, revistas, temas de interés para ambos. Iniciada en 2005, de esta serie se tiene ya un libro que se compone de las imágenes que han intercambiado, “de ahí surgió la idea de dibujar juntos”, mientras platican, escuchan música o beben, “muchas de las botellas donde está el mezcal son botellas que en algún momento él y yo nos tomamos. Luego él fue a Oaxaca (donde vive y trabaja el Dr. Lakra) y decidimos ponerle Los Dos Amigos y hacer las etiquetas todas distintas así como las botellas y que por lo menos una vez estuvieran todas juntas. Los dibujo no tienen una sola línea o un solo estilo porque están hechos en periodos distintos.”

No es raro que la base de esta serie sea una especie de coleccionismo, de botellas y de momentos (entre amigos), “en mi trabajo he usado constantemente elementos preexistentes tanto gráficos como de soporte, uso imágenes que copio de diversos lugares y las reacomodo para alterar su significado original o darle una vuelta a lo que originalmente querían transmitir, siempre he tenido una necesidad de ver imágenes de todo tipo y en muchas ocasiones las colecciono sin siquiera saber para qué podrán servir, así ha sido el proceso de muchas de las obras.”

-Sobre la copia y la reapropiación en tu obra…

-Mi trabajo habla de  la copia, copiando aprendí a dibujar, copiando me apropio y resignifico o desordeno.