Concluye el Festival Cervantino; la agrupación coral Chanticleer buscó transmitir esperanza en su concierto en línea

El ensamble coral Chanticleer participó con un programa que recorrió lo mismo obras de Palestrina, Sibelius que por canciones de Whitney Houston; durante cinco días de festival, 822 artistas de 15 países compartieron sus propuestas 

Ciudad de México. (N22/Huemanzin Rodríguez).- Con sana distancia Chanticleer participó, con un concierto grabado, en el Festival Cervantino. El ensamble coral conoce México, ya ha estado antes en Guanajuato gracias a este festival e incluso ha grabado un disco con temas novohispanos de este país. Su visión de la música le ha llevado a interpretar la obra de grandes compositores de la música coral como también, la música de la comunidad afroamericana conocida como espirituales. Este 2020, Chanticleer formó parte de un programa titulado Live from London, en donde participaron otras agrupaciones corales como Stile Antico, Gesualdo Six, Voces 8. Tim Keeler, director artístico de Chanticleer, conversa con Noticias 22 Digital sobre su concierto, la música en tiempos de la pandemia por covid 19 y cómo la expresión artística puede participar en la construcción de un mundo más equitativo.

«El programa está integrado por un conjunto de piezas escogidas para explicar por lo que hemos vivido en los últimos seis o siete meses. La música toda, es acerca de conexiones, es la forma en la que hemos conectado con todo mundo, en la mejor manera que podemos hacerlo; así que la primera pieza Otche Nash (Отче наш) de Sergei Rachmaninoff (1873-1943) es una especie de grito visceral desde las profundidades pidiendo ayuda. Y eso es algo que mucha gente ha estado sintiendo a lo largo de la pandemia. Queríamos comenzar allí, para luego ofrecer algunos signos más de esperanza y conexión.»

Cuando John Dowland (1563-1626) estuvo invitado a la corte del rey Christian IV de Dinamarca, escribió el conmovedor libro de canciones Lachrimae, or seven teares, en el momento preciso de la enfermedad en Inglaterra y la guerra. Hoy vivimos esta situación incierta, con una pandemia que impacta en todos los niveles de lo humano, desde la forma de amar hasta la forma de cantar frente a otro ser humano. Cuando he estado en otros conciertos de Chanticleer, siento la música en mi piel, el video sí es bello, pero la experiencia artística es frente a otro ser humano. ¿Qué tenías en mente, como miembro del coro, como artista, al diseñar este programa?

Es muy difícil y tienes toda la razón, no es lo mismo un concierto a través de una pantalla. Me gusta lo que dices de la experiencia musical, en vivo realmente sientes las vibraciones. Cuando describo el sonido de Chanticleer es de esa manera, hay mucha intensidad detrás de eso. Y queremos que la audiencia no solo lo sienta emocionalmente, sino que también lo sienta físicamente y eso no lo puedes hacer a través de la pantalla. Entonces es un desafío porque sabemos que no podemos recrear esa experiencia, pero lo que podemos hacer es crear algo similar, algo que tal vez no tenga mucho impacto. Y una de las cosas que está sucediendo en estos tiempos, es buscar cómo llegar más allá de las fronteras. En el Cervantino participamos en Live from London, somos una agrupación coral entre cuatro, que ahora disfrutaron en México y esperamos esto vaya a otros lugares, aunque la experiencia real puede no ser el 100%, como todos deseamos que sea, si logramos llegar a más personas, es una pequeña compensación con la que tenemos que lidiar por el momento.

Diré lo siguiente, es muy personal y quizás egoísta: cuando cantamos juntos los doce miembros del grupo, yo mismo canto con ellos en los ensayos, tenemos esa sensación intensa por estar físicamente juntos, es algo por lo que estamos muy agradecidos y esperamos que de alguna manera podamos demostrar ese sentimiento a través de la expresión en nuestras caras, porque en verdad es una experiencia muy, muy poderosa. Lo dije en el concierto, nos sentimos muy afortunados de poder seguir sintiendo esa conexión visceral con la música, incluso si es sólo entre nosotros. Parece algo un poco egoísta, pero por ahora en este streaming, dejamos que tantas personas como quieran, puedan disfrutarlo.

Quizás hace treinta años un programa coral con temas de Jean Sibelius (1865-1957), canciones tradicionales, estrenos contemporáneos y canciones de Whitney Houston (1963-2012), como ha sido su concierto, podría resultar un poco extraño. Pero esto ocurre hoy gracias a diversas discusiones sobre qué es la música. Ahora, en estos tiempos de pandemia, tenemos el tiempo y la urgencia para preguntarnos qué es aquello en lo que creemos. En este caso, ¿qué es hoy la música? ¿Qué es la experiencia musical? ¿Qué tenemos que discutir y resolver para lo que siga cuando acabe la pandemia?

Sí, esas son las preguntas y este es el momento de pensarlo. La pandemia nos obliga a pensar en ello, ahora más que nunca. Para mí la música es mucho equilibrio, ¡bueno! Se trata de muchas cosas. Pero específicamente el canto en ensemble, mucho se trata del consenso y de cómo cada miembro del grupo puede tener su propia interpretación de una pieza. ¡Eso es hermoso! ¡Eso es genial! Pero cantar en conjunto, como las agrupaciones de cámara o cualquier tipo de agrupación grupal, busca el acuerdo de una versión compartida de la experiencia. Por ejemplo, en Rakastava, de Sibelius, todo es homofónico, requiere que todos tengan exactamente la misma interpretación de cada palabra, tener el espíritu de cada frase y que todas las respiraciones coincidan. Pero no solo eso, también la interpretación emocional de la pieza debe de ser la misma.

Entonces, me resulta muy curioso que hoy en el mundo, todos hablamos con la gente a través de computadoras. ¿Eso es consenso colectivo? ¿Es increíblemente difícil de combinar eso, tanto musicalmente como políticamente y emocionalmente? Lo es. Requiere aún más esfuerzo unirse y hacer las cosas al mismo tiempo con la misma intención. Y así, cuando pienso en la música hoy en día, me queda aún más claro que es una representación perfecta de lo que siento. Debo aclarar que a mi parecer, es la creación de música en ensamble la representación perfecta de lo que nuestra sociedad necesita hacer. Todos necesita estar en la misma página y cantar juntos al mismo tiempo, incluso cuando personalmente crees que tienes una gran interpretación de algo.

Creo que la música tiene un aspecto real, importante en este momento para nuestra especie de cómo podemos llegar a consenso grupal y cómo podemos unirnos para trabajar juntos por un objetivo. Cuando no podemos cantar juntos, cuando no podemos ensayar y compartir una misma habitación, es muy difícil poder lograr algo.

Todas estas piezas diferentes del programa, que van desde el Motete para doble estribillo Frates, ego enim accepi de Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594), hasta Whitney Houston, coinciden en lo que significan y deseo que la audiencia obtenga algo de toda esa experiencia.

Otros temas del programa son Praise of lord (Psalm 117) de Geroge Walker (1922-2018); Wondrous love, tema traditional con arreglo del director musical emérito Joshep Jennings (1954), también autor del tema There is a balm in gilead. Y tuvieron un par de temas que estrenaron, primero deseo que nos comentes de Birds of Paradise de Steven Sametz (1954), uno de los compositores más destacados de la actualidad en Estados Unidos.

Esta comisión se suponía que debíamos estrenarla en junio y ahora era nuestra oportunidad para hacerlo, Aves del paraíso, este un tema muy bello en donde, por un momento, todos los cantantes se transforman en aves, en sus voces ves su plumaje. La verdad ha sido muy divertido interpretarlo. Y forma parte de ese mensaje de esperanza para nuestros días. De ahí vamos al tema, esta es nuestra oportunidad de estrenarla, es algo por lo que hemos estado pasando. De Birds of Paradise terminamos con “Enamorado de ti para siempre”, Whitney Houston. Espero que ahí se cumpla el arco del programa. Que quizás comenzó un poco oscuro, pero que termina con un sentimiento de esperanza y conexión, porque eso es fácil de perder de vista en estos días.

Cuando un coro se presenta en un teatro es muy importante la distribución de las voces en el escenario, que corresponde a los objetivos acústicos buscados por el director, con las condiciones que ofrece cada teatro. En su video, la distribución de las voces es distinta por la sana distancia en la enfermedad. Cantan en algo que parece el almacén de una vieja fábrica. A diferencia de un teatro, ¿cómo es cantar para un video?

Sí, ha sido difícil y gracioso, pensamos en muchas cosas diferentes que normalmente no haríamos. Por ejemplo, cuando cantas frente a un público puedes ver todo y no te sientes solo. Ahora teníamos que mirar a la cámara y mirarnos entre nosotros porque nos sentíamos solos en el concierto y las cámaras pueden ver cada detalle de tu rostro, algo que no pasa en un teatro. Pensamos en cámaras, lo cual es muy importante y es algo más para preocuparte. Nos preocupaban mucho esos detalles, pero mi educación siempre se enfocó en asegurar que el sonido sea el mejor y esperamos que todavía en video podamos lograr eso.

Sobre la distancia, ahora estamos a dos metros y medio separados, algo que no haríamos, normalmente estaríamos mucho más unidos. La distribución también consideró que los doce miembros del coro no terminaran tan separados entre el primero y el último, complicaría mucho la sincronización. Así que debimos confiar mucho en los códigos visuales entre los cantantes. Otro factor es que estuvimos ensayando hasta unos días antes, con mascarillas. Entonces no sólo no escuchas bien las voces en esa acústica retumbante, tampoco podíamos ver bien. Tuvimos que hacer muchos arreglos para que esto ocurriera. Este concierto grabado realmente nos exigió ser increíblemente específicos en la interpretación de cada pieza, para que la distancia no fuera algo insuperable.

Chanticleer, Performance, San Francisco, California

Otro tema interesante del programa en el Cervantino ha sido un himno devoto a la virgen maría: Aes pes nostra, del compositor del XVI, Vicente Lusitano, grabado por primera vez.

Creo que las personas que tienen voces, voces importantes, tienen que ponerse de pie en un mundo que depende más de nosotros. Debemos asumirlo. Y hay acciones que parecen pequeñas para enfrentar los problemas, pero para trabajar y arreglar ciertas partes de nuestra sociedad, nada es pequeño si eso permite que resolvamos una cosa a la vez. Esta analogía encaja perfectamente con el tipo de obras que hace Chanticleer, que son pequeñas obras, como la pieza de Vicente Lusitano, pieza renacentista de un compositor portugués negro completamente ignorado. Nosotros no estamos cambiando nada, no estamos haciendo ninguna declaración gigantesca sobre el mundo, pero estamos haciendo esta pequeña pieza que podemos cantar para este concierto; y aunque puede que no tenga exactamente el impacto de la Novena Sinfonía de Beethoven, pero es como podemos contribuir en la conversación sobre la música y el mundo.

Creo que es realmente importante que todos sientan que pueden contribuir tanto como puedan, al mejoramiento y la igualdad de la sociedad.

El concierto de Chanticleer en el Festival Internacional Cervantino está disponible de manera gratuita en línea hasta el lunes 19 de octubre a las 13 horas en https://festivalcervantino.gob.mx/actividad/245/chanticleer

Imágenes cortesía del FIC