Ginger Baker, un baterista ardiente e innovador

La muerte alcanzó al miembro de la banda Cream, a los 80 años de edad; una figura legendaria 

Ciudad de México (N22/Humanzin Rodríguez).- «Veintinueve veces intenté dejar la heroína», escribió en Hellraiser, su autobiografía, el músico Ginger Baker quien murió el pasado 6 de octubre a los 80 años. Uno de los grandes de ese período donde el rock y la industria discográfica se inventaban a sí mismos. Casi toda su vida lidió con problemas de adicción y alcoholismo, como casi toda su vida fue celebrado su trabajo en el jazz, el r&b, el rock y el naciente heavy metal. Mick Jagger en su cuenta de twitter escribió: «He was a fiery but extremely talented and innovative drummer/Fue una baterista ardiente, extremadamente talentoso e innovador.» Paul McCartney se refirió a él como: «Wild and lovely guy/Un tipo amoroso y salvaje.» Pocos bateristas logran convertirse en un referente del rock y que sus nombres suenen junto a cantantes y guitarristas. 

En un principio, los tambores no resultaban nada especial, se limitaban a llevar el ritmo y coordinarse perfectamente para que el bajista, en todo caso, se pudiera lucir. Luego de la Segunda Guerra mundial, nacen dos fenómenos importantes para la cultura popular:el rock y la contracultura. A aquellos bebés, al crecer, no les resultaba suficiente el mundo “construido” entre las ruinas de una sociedad que curaba sus heridas y matizaba sus resentimientos. Los medios de comunicación empoderaron a una generación que optaba por una expresión propia a través de la música, primero la radio, luego el cine, entonces la tv. Muchas veces los resultados fueron espontáneos, otros pocos aludían a alguna tradición y la mayoría se regodeaba en el cinismo de la edad con su música autorreferencial, de éstos últimos, muy pocos son recordados hasta ahora. En esos años sesenta, en tiempos de héroes de la guitarra –como cuatro siglos y medio antes en Inglaterra lo fueron los laudistas–, hay muchos apellidos que todos entienden: Mayall, Clapton, Richards, Harrison, Townshend, Paige, Blackmore, Hendrix. Pero pocos fueron protagonistas. Y ahí está Ringo en la segunda y última etapa de The Beatles; Keith Moon con The Who; incluso el lacónico Charlie Watts con The Rolling Stones; Mitch Mitchell de The Jimi Hendrix Experience; y, por su puesto, Ginger Baker, del fatuo Cream

Fueron de esos pocos bateristas que abrieron la puerta a una nueva generación para ser valorada como Ian Paice, John Bonham, John Densmore, Nick Manson, Roger Taylor, Stewart Copeland, Phil Collins, Bill Bruford y los que les siguieron.  

Antes de que la batería llegara a su mayoría de edad en el rock, los músicos de jazz con sus síncopas y arritmias habían dado una personalidad a las percusiones. Pocos rockeros parecían entender bien ese idioma, porque el jazz es eso, un idioma que deriva en lenguas y dialectos. Entre los músicos populares de la contracultura para los que el mundo del pop, el rock y el naciente heavy metal se les hizo demasiado pequeños, estaba Baker. Él hablaba jazz con la energía del rock. Antes de que existieran etiquetas como “heavy metal” o “progresivo”, Baker ya había grabado discos con Cream.

A partir de Cream, nace el concepto de súper banda, ahí se reunieron la crema y nata del rock de mediados de los sesenta. Ellos eran Jack Bruce (1943-2014) en el bajo, voz y la composición; Eric Clapton (1945) en la guitarra, voz y la composición; y Ginger Baker (1939-2019), baterista y compositor.

Antes de este encuentro, Baker, con veinte años de edad, había tocado con el clarinetista Acker Bilk (1929-2014) y Terry Lightfood (1935-2013), también clarinetista, jazzista y director de orquesta. Con ese bagaje, Ginger Baker conoce a Jack Bruce en el ámbito del blues británico. A principios de los años sesenta, Jack Bruce ya había tocado con Baker en grupos como Alexis Korner’s Blues Incorporated –por donde también pasó el joven Mick Jagger– y en Graham Bond Organization, el primero perteneciente a la escena del r&b; y el segundo en una fusión de jazz y rock. En una de las sesiones de grabación de estas bandas, Bruce y Baker coincidieron con John Mayall & The Bluesbreakers (por donde pasaron músicos como Eric Clapton, Steve Winwood, Mick Fleetwood, Mick Taylor y el propio Bruce, entre otros). Para 1966 graban su primer disco titulado Fresh cream, que logró llegar al top 10 en UK. El álbum tiene temas originales de la banda como “I feel free” (con letra del poeta underground Pete Brown), repertorio del blues como “Spoonfulde Willie Dixon; “Rollin’ And tumblin’” de Muddy Waters; o “Four until late” de Robert Johnson. En 1967 grabaron Disraeli gears, donde nace el clásico “Sunshine of your love”, y con el que conocen el éxito en Reino Unido y Estados Unidos; en agosto de 1968 editan su último disco Wheels of fire. Después de eso, los egos entre los tres eran tan grandes y fuertes que se separaron. 

Persistió la idea de una súper banda, y en agosto de 1969 se editó el único disco de Blind Faith, integrado por Steve Winwood, Eric Clapton, Ginger Baker, Rick Grech. Uno de sus más grandes éxitos fue “Can’t find my way home”. Sin embargo, una de las grandes aportaciones de Baker fue el poco famoso “Do what you like”, tema de su autoría con una duración de poco más de quince minutos y que capturaba la esencia del grupo, pues nació cuando Clapton y Winwood tuvieron una jam session, y se sintieron tan complacidos, que Clapton presentó a Baker y buscaron Grech, que estaba en medio de una gira con Family. Así como nación Blind Faith, así se disolvió. 

Baker siguió su camino y en 1970 se reunió con Bobby Tench, vocalista de The Jeff Beck Group y con Fela Ransome-Kuti, músico nigeriano pionero del afrobeat, así nació Ginger Baker’s Air Force, que grabó tres álbumes. En 1973 creó en Nigeria unos estudios de grabación donde Paul McCartney grabó el disco Band on the run. 

Desde 1976 Baker participó en diversos proyectos de música jazz y rock. En 1985 trabajó con el famoso productor Bill Laswell en el álbum Public Image Ltd. En 1993 Cream fue incorporado al Salón de la Fama del Rock and Roll. Ese mismo año limó asperezas con Jack Bruce y grabaron juntos el álbum Cities of the heart.  En 1994 tuvo un trío con Charlie Haden y Bill Frisell, y estuvo en BBM (Jack Bruce, Ginger Baker y el afamado guitarrista Gary Moore). En 2005, Cream volvió a reunirse para una serie de conciertos en el Royal Albert Hall durante el mes de mayo, el resultado fue un gran disco doble y un dvd. Los conciertos se repitieron en el Madison Square Garden. En 2009 fundó el grupo Ginger Baker’s Jazz Confusion, con quienes grabó su último disco: Why? (2014)

Entre los temas del rock en el que aparece el crédito de Baker como compositor están: “Sweet wine”, “Those are the days”, “Toad”, “We’re going wrong”, “Born under the bad sign o White room”, con Cream. Y “Do what you like”, con Blind Faith. Memorables son sus solos de batería, más allá de un segmento obstinado, en temas clásicos del rock como “The sunshine of your love”, y los largos segmentos de percusiones en otros temas poco famosos hoy como “Toad” con Cream y “Do what you like”.

A finales de septiembre de este año, su familia había dado a conocer que Baker estaba hospitalizado; días después murió.