“Sanctorum”, la realidad, la ficción y el apocalipsis

El segundo largometraje de Joshua Gil aborda, en mixe, la búsqueda de un niño por su madre y la realidad de los campesinos involucrados en las siembras de amapola y marihuana 

Ciudad de México (N22/Julio López).- Sanctorum es el segundo largometraje de Joshua Gil, un retrato de desigualdad, explotación e impunidad en el campo mexicano. Esta es una película filmada a manera de documental que muestra la tragedia de los jornaleros. Ante la falta de oportunidades migran o se rentan como trabajador en sembradíos de amapola y mariguana para poder subsistir.  Es justo en uno de estos campos donde se desarrolla esta historia con tintes apocalípticos. 

Joshua Gil, cineasta 

«La película está filmada en campos reales de mariguana, con narcotraficantes reales, con campesinos reales que trabajan día con día en la cosecha ya sea de amapola, amapola que se convierte en opio, o de mariguana. Y es gente muy sencilla, muy humilde, no violenta y que están conscientes de que lo que están haciendo está al margen de la ley.»

La producción recorrió Oaxaca, Chiapas, Puebla, Guerrero y otros estados de la República Mexicana en busca de la locación ideal. Por fin la encontraron, pero no fue fácil convencer a los dueños de las tierras para que los dejaran filmar una película dentro de su propiedad. El proceso de negociación fue largo y al final tuvieron que acatar todo tipo de reglas. 

«Escogí un equipo muy pequeño, solo íbamos cuatro personas. Yo iba produciendo, dirigiendo y fotografiando, me llevé a amigos cercanos para filmar en completo anonimato. Realmente no estamos muy seguros de donde fuimos porque nos vendaron los ojos para poder entrar, para poder salir y adentro puedo decirte que fue un ambiente bastante seguro, dentro de lo que cabe, porque había gente armada, había gente vigilándonos todo el tiempo, pero no sentí incomodidad y me sentí a gusto trabajando sobre todo porque sabía que los elementos eran reales.»

La historia tiene como telón de fondo la guerra contra el narcotráfico y, en medio de ella, queda atrapado un pequeño pueblo indígena. La violencia ha teñido de rojo al país, México se ha convertido en una gran fosa. 

«Sanctorum es una búsqueda. Todo el tiempo los personajes están buscando, están tratando de salir de su contexto, un niño que pierde a su madre víctima del narcotráfico también sale a buscarla al bosque, empieza a pedirle a la naturaleza que ella regrese y en ese momento la naturaleza reacciona e inicia el fin del mundo.»


«Para mí es muy preocupante que la desigualdad crece fuerte, incluso ahora con estos indicadores que en teoría el gobierno está más participativo, más atento; sin embargo, la lucha contra la pobreza, contra la violencia no cesa e incluso crece.

La propuesta cinematográfica de Sanctórum es radical: el fin del mundo como un acto de redención de la humanidad 

«Para mí es un momento de introspección muy fuerte, como lo es el planteamiento de la película, es decir, no importa qué tanto trabajemos como humanidad, el destino ya está dado y se termina, y se termina pronto y tan bello y gozoso, que es mejor el final a la solución pronta que pueda poner la humanidad. Esa es mi propuesta.»

Sanctorum es la única película mexicana que participa en la competencia Oficial del Festival Internacional de Cine de Venecia como parte de la Semana de la Crítica. En México tendrá su premier en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia el próximo mes de octubre.     

Imágenes: Cortesía