Luisa Josefina Hernández, medalla Cátedra Ingmar Bergman

Con la representación de algunos fragmentos teatrales y palabras de sus allegados, se reconoció el trabajo y la trayectoria de la escritora y dramaturga 

Ciudad de México (N22/Arturo Campos).- La ceremonia que ofreció la noche del miércoles la Cátedra Bergman de la UNAM salió de la solemnidad acostumbrada y se acercó más a la actividad teatral de la homenajeada, Luisa Josefina Hernández, con la representación de sus textos y la rememoración de su vida a través de los testimonios de sus colegas. 

Alrededor de las siete de la noche, Mariana Gándara, coordinadora de la Cátedra, inició con unas palabras que resaltaron la vocación docente de la maestra Luisa Josefina y su revolucionaria forma de abordar la dramaturgia. 

Las luces se apagan y una mujer se levanta de su asiento en medio de la audiencia. Es la actriz Ana Valeria Becerril, quien a manera de preludio encarna a Luisa Josefina, ofreciendo un contexto del inicio de su trayectoria. Será la primera de tres intervenciones similares que sucederán a lo largo de la noche, con la representación de algunos fragmentos teatrales a cargo de las actrices Diana Sedano y Úrsula Pruneda. 

Las evocaciones y relecturas de la vida y obra de Luisa Josefina Hernández se vivifican con el cariño que ejercieron los bellos discursos de quienes la conocieron y admiraron. El director escénico José Caballero, el guionista y dramaturgo Fernando Martínez Monroy,  la cineasta Maricarmen de Lara hablaron con nostalgia y orgullo de la maestra, a quien recuerdan como una mujer generosa, culta y apasionada.

Hacia el final del acto, la actriz Margarita Sanz interpretó “El árbol de la vida”  una pieza musical compuesta por la homenajeada a quien recordó posteriormente con una memorable anécdota personal, en la cual la maestra le escribió a la actriz un monólogo de su puño y letra, “Campo de estrellas”.

El nieto de Luisa Josefina, el dramaturgo David Gaitán fue quien se encargó cerrar al hablar de su experiencia personal en la relación con su abuela, del peso que acarre su linaje familiar en su formación teatral. Al término de la ceremonia fue David quien se encargó de recibir la medalla de reconocimiento, expresando su entusiasmo por la condecoración otorgada.