«Yo no separo al hombre de la obra”, dice Martel sobre Polanski

La directora de cine argentina, presidenta del jurado de Venecia, anunció que no irá a la proyección de gala del cineasta polaco 

Ciudad de México (N22/Redacción).- «Yo no separo al hombre de la obra. La presencia de Polanski [en el programa del festival] me resultó muy incómoda. Hice una pequeña investigación, con Internet, y consultando a escritoras que han tratado estos temas. Y vi que la víctima dio este caso por cerrado, no negando los hechos sino considerando que el señor Polanski había cumplido con lo que la familia y ella habían pedido. No puedo ponerme por encima de las cuestiones judiciales. Pero sí puedo solidarizarme con la víctima. No voy a asistir a la proyección de gala del señor Polanski porque yo represento a muchas mujeres que en Argentina luchan por cuestiones como esta, y no querría levantarme para aplaudirle. Pero me parece acertado que su película esté en el festival, que haya diálogo y se debatan estos asuntos», estas son palabras de la cineasta argentina Lucrecia Martel, presidenta del jurado en la 76 edición del Festival de cine de Venecia. La declaración fue hecha luego de que un reportero la cuestionara sobre su apreciación de la cinta de Polanski en la rueda de prensa de la Biennale. 

El peso de las palabras de Martel han circulado en diferentes medios. Y luego de la pregunta hecha, Martel fue cuestionada también respecto a las otras mujeres que han denunciado públicamente a Polanski a lo que ella respondió:  «Acepté esta presidencia del jurado no por estar en Venecia con ustedes, ya que estaría mejor en mi casa, sino porque es un lugar político y este debate es muy importante en este festival. También por la obra de Polanski, que creo que merece una oportunidad, por las reflexiones sobre la humanidad que incluyen sus películas. Es muy difícil para mí interiorizar cuán lejos han ido los otros casos, vivo a diario en Argentina situaciones donde es muy complicado discernir hasta dónde ir contra gente que cometió algo así y fue juzgada, o cuya víctima se siente resarcida. ¿Qué vamos a hacer nosotros?». 

Sin embargo, luego de este tipo de sinceridad que se agradece, el festival publicó una aclaración de Martel: «Miraré el filme como todos los demás del concurso, no tengo ningún prejuicio hacia él. Si no, dimitiría como presidenta del jurado». 

En 1977, Samantha Geimer acusó a Polanski de haberla violado cuando ella tenía 13 años y él 43. Él primero lo negó y luego se declaró culpable de “corrupción a menores”. Tras años de estar fuera de EEUU y de cualquier país del que pudiera ser extraditado [razón por la que probablemente no asista a la gala], fue perdonado públicamente por Geimer en 2003; sin embargo tanto el fiscal como el juez del caso siguen buscando que el director aparezca ante un tribunal. 

El debate se abrió y se extendió hacia la necesidad de pensar en cuotas de género en La Mostra. La postura de Martel fue la siguiente: «¿Me da felicidad? No. Pero no sé de qué otra manera podemos forzar esta industria a pensar distinto. Y a mirar a las películas filmadas por mujeres. Lo cual no quiere decir que cualquier largo de una directora haga de por sí una gran lectura de la humanidad». Al respecto, el director del Festival, Alberto Barbera, no varió mucho su postura a la del año anterior cuando declaró que dimitiría antes  que aceptar la imposición de cuotas en La Mostra. 

¿Cómo valorar la obra de un artista confrontada con su biografía? ¿Es esto válido? En enero del año pasado cuando la polémica del #MeToo despertaba entre las actrices estadounidenses y francesas, entrevistamos a Eva Sangiorgi, poco antes de despedirse del FICUNAM, al respecto ella señalaba lo siguiente: 

¿Puede la biografía de un cineasta influir en la apreciación de su obra? Esto en referencia a la obra de cineasta como Woody Allen y Roman Polanski, o los filmes producidos por Harvey Weinstein.

Por supuesto. Bueno, el caso de Woody Allen es muy difícil de discutir. El caso de Polanski, es controversial la situación y la explicación de los hechos. Evidentemente hay un delito, pero la situación a mi me crea mucho conflicto el interpretarla por lo que prefiero no juzgarlo como ser humano. Prefiero juzgar el producto cinematográfico, que las líneas biográficas, pero no podría estar interesada en ciertas películas que promueven otro tipo de valores o no valores desde mi punto de vista; sin embargo, no dejaría de ver Pulp Fiction porque el productor ha estado acosando a medio Hollywood, porque al final la película también resulta independiente. Si pensamos en los casos recientes de acoso se nos va a ir una cantidad de producciones que no ven reflejado ese aspecto de su biografía en la producción cinematográfica. El cine está hecho de muchas fuerzas, de muchas personas y lo que me interesa más es la idea, el punto de vista que se plasma en la película y que es lo que consumimos.