Un oso de agua indestructible

Estas criaturas minúsculas formaron parte la sonda israelí Beresheet que se estrelló contra la Luna; parte de un proyecto que busca difundir conocimiento por todo el Sistema Solar 

Ciudad de México /N22/Redacción).- Luego de que la misión Beresheet fracasara en su viaje a la Luna, el inversionista Nova Spivack dio a conocer a través de la revista Wired que había enviado a la Luna un grupo de animales conocidos como osos de agua o tardígrados, seres microscópicos capaces de resistir a condiciones extremas; debido a esto fueron considerados para el viaje lunar. Los tardígrados son capaces de sobrevivir al vacío espacial, temperaturas extremas, radiación cósmica. ¿Su estrategia?: la animación suspendida. 

Entre los planes del Beresheet no sólo se tenían considerados a estos seres microscópicos, además, se tenía planeado tomar fotografías del alunizaje, y posteriormente construir una “biblioteca lunar” con información acerca del ser humano, como imágenes de libros, secretos, incluso la Wikipedia; además, en la primera sonda impulsada por inversores privados,  introdujeron pequeñas muestras de ADN de 24 personas, incluyendo los genes del mismo Spivack, con el objetivo de que la historia del ser humano quedara grabada hasta en los rincones más profundos del universo «Cuantas más bibliotecas sean enviadas, más probabilidades habrá de que alguna pueda sobrevivir y sea descubierta en un futuro lejano», comentó Nova Spivack para la revista Wired.

Lamentablemente, varios factores importantes impidieron que la misión Beresheet pudiera concluir, no contaba con mucho dinero por ser una misión financiada económicamente por compañías privadas como SpaceIL e Industrias Aeroespaciales de Israel, y tuvo que compartir su viaje con el cohete SpaceX Falcon 9, un avión de experimentación y un satélite, para reducir el costo de éste, lo que lo llevó a durar semanas en el espacio exterior cuando lo aproximado para llegar a la Luna constaba de días; Fallas, problemas técnicos y comunicativos fueron finalmente otro impedimento para este viaje. 

Debido al choque, se especula acerca de los osos de agua que fueron enviados: «Es probable que estos organismos en la Beresheet no hayan sobrevivido al impacto y la exposición posterior a la radiación ultravioleta», comentó Bernard Foing científico y director del Grupo Lunar Internacional. 

Se considera que no se violó ningún acuerdo para la protección planetaria y por lo tanto no habrán represalias en contra de los inversores. 

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Luego de lo que sucedió en días pasados con la sonda israelí Beresheet, un poema de Isabel Zapata contenido en Una ballena es un país. 

Elogio de lo minúsculo

En la humedad de líquenes y helechos

habitan osos de agua tan pequeños

que escapan a la vista: 

pandas transparentes de ocho patas, 

invertebrados de paso tan lento 

que apenas se desplazan por el mundo.


Cuando el agua se termina, la vida

se desprende de ellos y quedan 

en un estado de animación suspendida 

que dura hasta que regresa la humedad. 


Luego vuelven a moverse y parece 

que nunca hubieran estado quietos. 


Los tardígrados pueden sobrevivir 

al vacío espacial, altísimas presiones

temperaturas extremas, radiación cósmica, 

inmersión en alcohol puro. 


Para resistir al estrés, se apropian 

de genes ajenos, provechosos: 

transferencia genética horizontal. 


La bióloga italiana Tina Franceschi

rehidrató unos tardígrados que encontró 

en la muestra de musgo de un museo

que llevaba seca ciento veinte años. 


A los doce días, uno revivió. 


Hay científicos rusos que aseguran

haber encontrado tardígrados vivos 

en la cubierta de naves espaciales

recién llegadas del espacio exterior. 


Lo minúsculo siempre se resiste. 


Suenan a ficción las cosas pequeñas 

pero pensándolo bien, no es extraño 

que un oso de agua sea indestructible.