Estética Unisex: filosofía, género y cultura pop

Hablar de género desde la cultura pop, pero con un marco teórico sólido: la primera Escuela de Fráncfort y las teóricas feministas radicales y posmodernas

Ciudad de México (N22/Ana León).- Durante una caminata, la abogada Jimena Ávalos vio este nombre en un negocio: Estética Unisex y pensó que era el nombre perfecto para el proyecto al que buscaba dar forma junto con William Brinkman-Clark. Ambos son profesores, ella en la Universidad Iberoamericana y él en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, e ideaban un podcast en donde la cultura pop fuera el detonador y sublimador de discusiones y reflexiones sobre filosofía y género. El 6 de julio lanzaron su presentación y unos días después, el 23 de julio, el primer podcast a través del espacio en internet, Puentes; aunque también se puede acceder a los audios en Spotify. 

En su podcast de presentación Ávalos dice que el ser abogada impacta sus relaciones personales y profesionales, además de las causas y compromisos que la hacen no comprometer ciertos puntos de vista y tener un profundo sentido de justicia; además, es feminista. William, por su parte, describe la amistad que los ha unido en este podcast, cosa importante para su realización. Él, además de profesor de filosofía, teoría e historia a arquitectos, fue arquitecto y dice no haberla pasado bien porque no le gusta mucho la industria de la construcción, así que «dejó de ser lo que era y estudió otra cosa». Ahora es de izquierda, aunque no siempre fue así. 

En palabras de William con quien me reuní en días pasados, Estética Unisex surgió mucho antes, a inicios de 2018, cuando lo invitaron a participar en un programa de radio en Radio Ibero. Se habló de elecciones y no quería adentrarse demasiado en cosas que no sabía en cuanto a conceptos de derecho. Al preguntar quién podría echarle la mano le recomendaron a Jimena, académica de la Ibero en el área de  derecho. Luego de este programa ambos se plantearon la posibilidad de hacer algo de más largo aliento, «porque la radio se volvía más estricta y pasamos de tener media hora a que nos pidiera la estación veinte minutos, luego quince minutos, luego querían que fuera como de diez minutos. Conforme nos iba recortando la estación las intervenciones, no sólo a nosotros, sino que querían que fueran más tiempos de radio, nosotros empezamos a platicar sobre hacer “algo” más a gusto y obviamente la figura del podcast da. Acaba el programa y Jimena tiene un amigo en Puentes, quien hace el podcast de Derecho Remix y él nos invitó.» 

Hasta ahora hay dos podcast publicados: “Chiques Pesades” y “Son Río”. Cada nueva emisión tiene una periodicidad quincenal y en ella se habla de diversidad, una conversación que no sólo puede estar acotada a lo binario, pero lo unisex viene de lo binario, de lo que no es para mujer ni para hombre,  ¿por qué llamar entonces este diálogo Estética Unisex? William me dice que fue una cosa más topológica, «como sabes, además debe tener algo que haga que se te quede el nombre en la cabeza». Ahí justo entra la anécdota de Jimena y la estética que se le cruzó en su paseo, una estética común y corriente a la que muchos acudimos a cortar el cabello, pero más allá de lo anecdótico, también está lo que la misma Jimena le explicó a Willia: «la estética también hace referencia a la parte que tú haces, que es filosofía» y completa William, «y lo que yo veo en mis clases que es teoría de lo sensible, política y estética»  y completa: «y lo unisex hace referencia a lo duro de ella, que es teoría de género y el derecho de género. Y en el imaginario, siento que en la Estética Unisex sí está este lugar para todos. Ahorita ya sería algo más complicado, pero cuando Jimena y yo crecíamos la “estética unisex” era esa cosa rara, un espacio para quien sea, sin esas divisiones.»

Aunque antes de llegar a la razón de este nombre, necesario es precisar la razón de estos temas. Para sus conductores responde a «una necesidad de un lugar donde puedas hablar esto pausado, lento, reflexionando. Y más que diciendo cómo son las cosas, problematizando, abriendo la discusión» por distintas y variadas vertientes. «Realmente no es algo de “es o no”, simplemente problematizando.» Y con ejemplos muy asequibles, como bien explican, muy de la cultura pop. «Se busca que el escucha más que «aprender algo», se plantee todas las preguntas». 

En este sentido, abordar estos temas no es sólo una cuestión de dar una opinión, sino que, respondiendo a su labor docente, tanto Jimena como William, echan mano de diferentes planteamientos teóricos y filosóficos para, como ya dijo William, elaborar preguntas. Así, por el lado de Jimena, me dice William, «me atrevo a hablar por ella», el núcleo lo integran «juristas y teóricas feministas, principalmente radicales y posmodernas, es lo que más le gusta a ella, porque problematizan. Y yo parto casi siempre desde la teoría crítica, la primera Escuela de Fráncfort, a mí eso es lo que me gusta, y de esas dos cosas es de donde viene un poquito el sesgo del podcast, de meterse a temas de cultura popular: películas, series de televisión, telenovelas, para que los escuchas se den cuenta que no son cosas separadas. No está el mundo de la filosofía, la teoría, el derecho por un lado y la vida cotidiana por el otro lado, al contrario, están muy entrelazadas […] y lo hace más divertido.»

La evolución del podcast es la siguiente: «los primeros cuatro programas, de los cuales ya salieron dos, van a ser de conceptos básicos de lo que nosotros creemos se repetirían a lo largo de lo que dura el podcast, género, filosofía de género, luego vienen todos los diferentes tipos de feminismos y luego lo que es la política y la policía y una vez terminados estos cuatro episodios que sólo seremos Jimena y yo, ahora sí abrir el abanico, empezar a hablar de cosas quizá un poquito más de coyuntura, y lo que más nos interesa es que los escuchas también se adueñen de los temas. Generar discusión desde el escucha.»

Una de las palabras que manejan más estos dos locutores, es “deconstrucción”, y luego de escuchar los dos programas que hasta ahora se tiene, se habla de feminismo, tipos de feminismo, pero no se menciona nada respecto a la deconstrucción de las masculinidades, ¿por qué sólo llevar la conversación por ese lado? «Tenemos planeado un episodio de algo que le interesa mucho a Jimena que son las masculinidades tóxicas, como se dice normalmente, que es un término ya muy manoseado, pero que es importante desde un punto de vista de “deconstrucción”, que es enseñar cómo las prácticas de lo que se entiende por masculinidad, si empiezas a irte a sus fundamentos, te das cuenta de que tiene que ver con violencia, con competitividad, con ciertas cosas que cuando las deconstruyes como práctica notas, y queremos que la gente se de cuenta, que pueden ser muy nocivas para la vida cotidiana.»

¿Y qué hay sobre el término “construcción”? 

Ahí creo que la respuesta de Jimena y la mía serían diferentes por los ámbitos. La de Jimena, probablemente, y no es que esté poniendo palabras en su boca, sería porque primero deconstruyes y cuando esté completamente deconstruido, construimos otra vez. Y para mí, como vengo desde la teoría crítica, la construcción siempre es problemática porque construir significa estar en una posición de poder, de que alguien o algo determine qué es lo que se construye y yo creo que mi chamba o la chamba de esta manera de pensar, es simplemente exponer cómo están las cosas, que tú las veas y hasta ahí, porque si no, siempre corres el riesgo de convertirte en eso o un modelo o una forma de eso que destruiste, una estructura de poder, de autoridad. Y no porque esté bien o mal, digamos que la chamba de la teoría crítica no es ésa. 

¿Y sobre el lenguaje, “todes”, “amigues”? 

Siento que la pregunta la tienes que ver en el modo negativo: ¿qué es lo que defienden los que defienden el lenguaje “puro”, los que dicen que cuando dices “todes” o “todxs”, estás mutilando el lenguaje? Ahí siempre hay un trasfondo metafísico-religioso, porque el lenguaje cambia y ha cambiado todo el tiempo, y siento que ahí siempre hay una posición reaccionaria y conservadora. Por otro lado, para mí, personalmente, lo veo así: si existe un grupo o una comunidad que se va a sentir mejor o va a sentir un resarcimiento de daño, un progreso, porque digamos “todes”, a mí no me cuesta nada […] y estaría muy difícil que me hagan un argumento los conservadores y que me digan que ellos se sienten ofendidos porque estoy diciendo “todes”. Además es una comunidad bastante grande e históricamente agraviada.