Academia Mexicana de Ciencias

La institución celebra seis décadas de existencia. Su directivo actual, y anteriores, abordan los retos a los que se enfrenta la misma en estos días 

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- La Academia Mexicana de Ciencias inició su año académico número sesenta con la bienvenida de nuevos integrantes y la entrega de los premios Weizmann a las mejores tesis de doctorado 2018 y a las mejores tesis de doctorado en Ciencias y Humanidades del mismo año, además se otorgaron becas a mujeres que trabajan en materia de Humanidades y Ciencias Sociales. El director de la institución, José Luis Morán señaló que la dependencia refrenda su compromiso para ayudar en la solución de los problemas que enfrenta el país. 

«En ese cortísimo periodo hemos cambiado nuestro auditorio de manera drástica y ahora vivimos unas condiciones nunca imaginadas. Sin embargo, aún quedan muchos problemas por resolver y la participación colaborativa de científicos de todas las áreas del conocimiento es imperativo. Por otro lado, el uso de la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas no han llegado a todos los habitantes del planeta. Debemos acciones que beneficien a poblaciones desprotegidas y promover otras que garanticen la sustentabilidad del planeta.»

«La Academia no sólo formula buenas intenciones, u organiza sesiones conmemorativas como la de este día. Esta Academia ha realizado propuestas de gran relevancia como su participación en la creación del CONACyT y en el establecimiento del Sistema Nacional de Investigadores.  Su voz, que es voz de buena parte de los científicos del país, fue, es y debe seguir siendo escuchada. Esta Academia debe tener su futuro asegurado. El día de hoy debemos considerar con toda seriedad si lo que estamos festejando es el cumpleaños sesenta de una Academia madura y pujante, e indispensable, o si, por el contrario, pronto lamentaremos su desaparición prematura», estas palabras pertenecen al expresidente de la misma institución, Adolfo Martínez. 

En materia de presupuesto, el doctor Morán aseguró que la Academia está dispuesta a apoyar las iniciativas que busquen convencer a los tomadores de decisiones a aumentar el presupuesto en el rubro científico.

Morán: 

«Finalmente deseo hacer notar que la academia se ha unido al esfuerzo de la austeridad federal y hemos superado el primer semestre de este año con el 25% del presupuesto del año pasado. Sin embargo, es bien sabido que los países con economías más fuertes invierten en actividades importantes en educación, investigación científica y sus aplicaciones, y en la innovación.»

Por su parte, el expresidente de la dependencia creada en 1959, Adolfo Martínez, afirmó que el impulso renovador de la ciencia debe partir del diálogo y de hacer comunidad para diseñar estrategias.

«Y para que este diálogo sea fructífero, hay dos condiciones que no están sujetas a discusión. La primera, es el respeto absoluto a la independencia de todas las instituciones y la libertad de definir temas y formas de evaluación y producción. La segunda condición es respetar a los profesionales de la ciencia. Exigimos por ello no más menosprecio a los investigadores.»