«Tepórame», la vida de un guerrero en viñetas

La historia de un guerrero tarahumara a través de imágenes; un ejercicio para acercar a las nuevas generaciones a nuestro pasado indígena 

Ciudad de México (N22/Redacción).- El cómic es uno de los medios artísticos y de diseño más rentables y consumidos a escala mundial. Una forma narrativa-visual que influencia fuertemente a las masas. Como medio artístico ha cambiado considerablemente, ganando, por méritos propios, su consideración de 9º arte.

Parte del cómic es su función informativa. Es capaz de hablarnos también de historia real, universal, de conflictos políticos, sociales o religiosos; de hechos. En esta línea, la Secretaría de Cultura de Chihuahua, a través del Programa Institucional de Atención a Lenguas Indígenas, publicó en formato de cómic la historia de Gabriel Teporáca “El Hachero”, valiente guerrero rarámuri que encabezó la tercera rebelión de los tarahumaras contra los colonizadores españoles en 1652 debido a sus maltratos y vejaciones. 

El trabajo, inicialmente escrito por el narrador rarámuri, Rawí Siyóname, traducido por la promotora cultural y conductora de radio Irma Juana Chavez, e ilustrado por el artista visual Jorge Luis Barraza “El Yorch”, da voz a esta historia de la tribu Tarahumara, una cultura que se pierde con la industrialización y la mezcla de las culturas extranjeras introducidas en nuestro país.

El indígena Gabriel Tepórame o Teporáca representa el rechazo de los pueblos prehispánicos a la conquista y colonización de lo que hoy es el estado de Chihuahua. Su fecha de nacimiento es incierta, ubicándola en 1593, fundamentada en una declaración que el mismo Tepórame hizo al escribano real durante el juicio de guerra ante el que fue condenado. 

Se cree que fue el padre jesuita Gerónimo de Figueroa (1605-1683) quien bautizó a Tepórame con el nombre de Gabriel. Lo que se sabe a ciencia cierta es la relación diplomática que Tepórame mantuvo con los colonizadores españoles, cultivada por acciones como su defensa en el año de 1648 durante el asalto tarahumara a San Francisco de Borja, en la fiesta de Corpus hasta brindar su ayuda para la creación de la misión de Papigóchic en 1650. 

Tepórame cambió su modo de pensar al advertir que los españoles pregonaban la fe en un Dios verdadero, pero no practicaban con los indígenas la caridad y demás virtudes. Al librar su sanguinaria guerra, Tepórame dio muestras de ser un guerrero incansable, representando un verdadero peligro para los colonizadores españoles. Tristemente fue el mismo pueblo indígena quien lo entregó a sus enemigos, siendo condenado a la horca el 4 de marzo de 1653, muriendo colgado de un pino frente a la tienda de campaña del gobernador y con su cuerpo flechado por los mismos indígenas traidores al servicio de los españoles.

Jorge Luis Barraza narra lo complejo que fue construir al personaje de Tepórame, sobre todo por el hecho de ser un “héroe sin capa” que no obtiene el final épico que obtienen todos los superhéroes comunes. Sin embargo, afirma que Tepórame es un personaje rico en elementos para darle vida a su ilustración

Barraza menciona: «la idea de sacar este personaje a formato de historieta nació en el Departamento de Culturas Étnicas y Diversidad de la Secretaría de Cultura, dirigido por el licenciado Enrique Servín, quien se dio cuenta de que las personas de comunidades indígenas tienen más afinidad por acercarse a leer historietas o fotonovelas que a los libros, por lo cual era la oportunidad de explorar la historia de Tepórame y de otros personajes en un futuro próximo.»

El cómic es un acercamiento certero a temas relacionados con personajes importantes o la misma historia de un país, algo similar a lo que la editorial Turner con La Historia de México en 100 viñetas.

Esta no es la primera vez que artistas mexicanos buscan acercar la cultura tarahumara al mundo mediante un entorno interesante para el público. El 27 de febrero de 2018 el estudio chihuahuense de videojuegos Lienzo, publicó Mulaka, una historia que aborda al pueblo Tarahumara desde la perspectiva del guerrero, la religión y la búsqueda de la liberación del ser.