«Uno puede salir del CUEC pero el CUEC nunca sale de uno»: Manuel López Monroy

En su nombramiento al frente de la ENAC, antes CUEC, López Monroy parafraseó las palabras de un alumno al referirse al compromiso con la institución

Ciudad de México (N22/Julio López).- Con el clásico Goya, alumnos, catedráticos y autoridades del UNAM celebraron el nombramiento del Dr. Manuel López Monroy como el primer director de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, antes Centro Universitario de Estudios Cinematográficos.

«Esto es un honor y un privilegio. Conducir a una comunidad que conozco muy bien y quiero enormemente y es un honor y un privilegio hacerlo en el entorno de la Universidad Nacional. Estos equipos que pueden ver por aquí, estábamos comentando, son los equipos con los que nosotros estudiamos y en algunos casos son los equipos con los que se filmaron películas como El Grito, por ejemplo», comentó Monroy.

Esta institución ha sido su segunda casa, Manuel López Monroy formó parte de la generación de 1975, la decimotercera generación del CUEC. Después se unió como docente, Alfonso Cuarón y Emmanuel Lubezki fueron sus alumnos, también ocupó puestos administrativos como Secretario Técnico, fue Miembro del Consejo Asesor y participó de manera activa y comprometida en el diseño de la Licenciatura en Cinematografía.

«Decía un estudiante, ahora que se está llevando a cabo la muestra de ejercicios fílmicos, que uno puede salir del CUEC pero el CUEC nunca sale de uno. Esto me parece muy pertinente en el caso de personajes como Emmanuel Lubezki o el mismo Alfonso, que siempre han estado pendientes del CUEC, que siempre han tenido un vínculo personal y profesional con su escuela porque reconocen que buena parte de su formación la recibieron aquí.»

En la terna también figuraba el profesor Carlos Hugo Gómez Oliver y el maestro José Navarro Noriega. Al final, el resultado fue otro y la noticia fue recibida con beneplácito por cineastas egresados de esta institución como Alberto Arnaut, Julián Hernández y por el crítico de cine Jorge Ayala Blanco, que forma parte de la plantilla de docentes de la ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas.

Manuel López Monroy / Imagen: UNAM


«Desde luego me da gusto que haya estas manifestaciones de apoyo y de beneplácito en mi posición, pero me parece que es el reconocimiento a un trabajo y el reconocimiento a un equipo porque en el CUEC no sólo nos hemos visto como una escuela de cine sino como un espacio de discusión y como un conjunto de gente que ama lo que hace, que se compromete con su país y con la Universidad.»

La Escuela Nacional Artes Cinematográficas es una institución académica de gran madurez que ha sabido capitalizar el talento de sus docentes y estudiantes. Ahora lo que existe es el producto de muchos años de esfuerzo conjunto y de compromiso con la Universidad y el país.

Imágenes: UNAM