Mario Caroli: “la partitura para el músico tiene algo de absoluto”

El flautista italiano, considerado uno de los más relevantes en la actualidad, visita México por primera vez en el marco del Cervantino

 

Guanajuato (N22/Víctor Gaspar).- Reconocido a edad temprana por su virtuosismo en la flauta, el italiano Mario Caroli, ofreció un concierto en el Salón del Consejo Universitario con obras de Bach, Schubert, Debbusy, el también francés André Jolivet, y el italiano Stefano Scodanibbio. Una sección del programa fue dedicada a estrenos en México como Cinco coros nocturnos bajo la costa, la del joven milanés Federico Gardella, y Una insoportable pieza más, del veneciano Carlo Ambrosini. También fue estrenada la pieza Cal, del mexicano Andrés Nuño de Buen. Durante la conferencia de prensa, Caroli destacó la importancia que tiene para él algo que definió como virginidad de la escucha.

Escuchar la  música de manera demasiado académica, demasiado técnica, puede hacer morir la experiencia misma de escuchar. Hay demasiada teoría y entonces no se escucha de manera fresca y de manera virgen. Para mí es importante. Es bueno tener una base técnica y con un conocimiento profundo, ¿por qué no?, no está mal, al contrario. Pero cuando el escuchar se vuelve algo académico como estar en una clase de conservatorio, no se aprovecha más de la música.”

Caroli, además de su entrenamiento musical, también es filósofo y, por ello, destaca el valor de la experiencia estética entre el público, en los compositores y en el compromiso de los ejecutantes para con la interpretación.

“Yo creo que el proceso de interpretación media entre la escritura y la percepción del público. Eso puede ser más importante porque el intérprete tiene una responsabilidad enorme. Con la música contemporánea esa responsabilidad es todavía más grande porque el público no tiene una experiencia de conocimiento.”

Profesor en Friburgo, Caroli habla también del sentido de ética y el sentimiento de respeto que genera la música.

“Yo creo que es algo que se desarrolla muy naturalmente, no hay un adoctrinamiento. O sea, sí un adoctrinamiento con la música. La música, la partitura, tienes que tocarla de la manera la mejor posible. Cada falta o cada error es una lástima para la música. Entonces se desarrolla un sentimiento de respeto por la música como un absoluto. La partitura para un músico tiene algo de absoluto y eso es una filosofía de vida. Es un sentimiento de respeto hacia otras cosas.”

 

Carlos Juica / D.R. ©Festival Internacional Cervantino 2018