Desarrollada por una investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, la app te introduce en el hábitat de esta especie en peligro

Ciudad de México (N22/Karen Rivera).- ¿Imaginan sumergirse en una colmena de abejas y conocer cómo estos insectos producen miel? Esto es posible gracias a la aplicación Abejas mayas, que diseñó Laura Elena Sotelo Santos, investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM y que tiene como objetivo concientizar a la sociedad sobre el peligro de extinción que enfrentan las Meliponas, abejas nativas de América que no tienen aguijón y que son cultivadas desde tiempos prehispánicos.

“El origen de esta aplicación se remonta a mis estudios sobre uno de los libros jeroglíficos mayas, un códice maya que tiene una sección de unas diez páginas dedicada a las abejas”, cuenta la investigadora. “Descubrí que las imágenes que están ahí retratadas y todo el contexto se refiere a una especie nativa que es originaria de América, que se da en la zona intertropical, que los científicos, los biólogos, denominan Melipona Beecheii. Esta abeja tiene como característica un aguijón atrofiado, de tal manera que no pican. Se cultivan en troncos ahuecados, tapados, obturados artificialmente, en estos cilindros huecos con dos tapas que generalmente son de madera, pero hemos encontrado tapas arqueológicas que son de piedra y hay representaciones de estas imágenes también.”

¿Cuál es el objetivo de la aplicación Abejas mayas?

En primer lugar es mostrar cómo se ha cultivado de manera tradicional esta abeja por los pueblos mayas, sobre todo, por los mayas de Yucatán, y por ello es una aplicación bilingüe maya y español; por otro lado, tiene como objetivo mostrar el interior de una colmena porque estas abejas no anidan en elementos hexagonales como las Apis mellifera, sino que tienen unas calabacitas que los mayas llaman calabacitas de miel y que con esta aplicación nosotros podemos ver sin necesidad de abrir físicamente una colmena.”

Se estima que la miel tiene por lo menos 181 componentes químicos, y por eso las abejas son conocidas como maestras de la química. Estos insectos producen una enzima llamada invertasa que les permite transformar la sacarosa, carbohidrato que contiene el néctar recolectado de una flor, en glucosa y fructosa, carbohidratos simples que le dan la consistencia espesa y dulce a la miel. Para este proceso, que se desarrolla en su bolsa estomacal, se requiere del trabajo en equipo, es decir las abejas recolectoras transfieren el néctar a las abejas de las colmenas, quienes añaden más enzimas y, a través de una mezcla de calor y ácidos evaporan cerca del sesenta por ciento del agua que contiene el néctar y condensan la miel. La melipona es polinizadora, productora de miel, cera y propóleo. Son polinizadoras de aguacate, café, mango y calabaza.

“Hay una sección que llamamos “Transfórmate en abeja” y que nos permite viajar por el interior de la colmena y conocer las celdas de cría, conocer el área de almacenamiento, conocer el área de los desechos.”

Una colmena de esta especie es capaz de producir litro y medio de miel al año, cantidad menor en comparación con las abejas europeas que producen treinta litros, y aunque el proceso de producción es más tardado, estudios aseguran que su miel tiene un valor proteínico cincuenta por ciento mayor que el de otras abejas. La aplicación tiene como objetivo impulsar la práctica del cultivo de meliponas en Yucatán.

De acuerdo con la Fundación Melipona Maya, se estima que el número de enjambres de esta abeja se ha reducido en un ochenta por ciento  Actualmente existen cerca de 2 mil 200 de ellos en comunidades indígenas, si no se limita la introducción de abejas europeas en la Península de Yucatán, se evita la tala desmedida de árboles y se controla el uso de pesticidas, se podría acabar con esta especie milenaria y necesaria para el equilibrio de la naturaleza nativa.