En un contexto donde los ataques sexuales se agravan y donde un “NO” no es suficiente, este dispositivo busca prevenirlos por medio de un sistema que alerta a la pareja y lanza una notificación de pánico a amigos cercanos 

Ciudad de México (N22/Redacción).- Buzz es un dispositivo en forma de brazalete que tiene como objetivo prevenir las violaciones al aumentar el conocimiento de los usuarios sobre el consentimiento o aprobación de una posible pareja sexual. El dispositivo desarrollado por New Deal Design, integra un sensor que monitorea la capacidad de consentimiento de una persona y comparte esa información con su compañero de cita o amigos. Para diseñar el producto, el estudio trabajó con la especialista Jennifer Lang, una ginecóloga con experiencia en ayudar a las víctimas de agresión sexual, y su socio comercial Robert Kramer.

El equipo había visto que había una alta correlación entre las incidencias de agresión sexual y consumo excesivo de alcohol en los campus universitarios de los Estados Unidos, y pensó que eso podría formar la base para una nueva tecnología preventiva. “A ellos se les ocurrió la idea de que tal vez podríamos unir todo y crear algún tipo de sistema de alerta, así que llevamos la reflexión al siguiente nivel. Queríamos que el sistema interviniera mucho antes en la historia de la noche y creara una herramienta positiva para que las parejas comenzaran a tener una discusión sobre la capacidad de consentir mucho antes”, explicó Gadi Amit, director de New Deal Design, al sitio  Dezeen.

El dispositivo se centra en el nivel de alcohol en la sangre porque, de todos los factores complejos relacionados con el sexo y el consentimiento, la embriaguez y su efecto sobre la capacidad de consentimiento son los más fáciles de cuantificar. El sistema de Buzz se aloja en una pulsera de colores brillantes con un sensor que lee la concentración de alcohol en la sangre a través de la piel, una tecnología que dice Amit, sólo estuvo disponible en el último año.

Cuando un usuario de Buzz se encuentra con otro, pueden “estrechar las manos” para intercambiar información sobre el estado de capacidad y sincronizarse durante la noche. Si entran en la “zona roja” donde pierden la capacidad de consentimiento, su compañero recibirá una alerta.

”Es un factor científico bastante conocido, donde hay un punto en el que estás cruzando la línea en términos de tu conciencia y te encuentras demasiado borracho para saber lo que haces. El dispositivo le permite a una persona verificar si otro no está demasiado ebrio y saber que están cruzando la línea de la capacidad de consentimiento. No estamos afirmando que esta es la respuesta que salvará al mundo de todo ataque sexual, pero podría ser una muy buena herramienta para prevenir algunos de ellos”, agregó Gadi Amit.

El sistema también involucra una red de amigos: los usuarios pueden compartir información como su ubicación con amigos seleccionados, quienes también recibirán una alerta cuando esa persona entre en la zona roja, o si envían una señal de pánico o coacción.