Este año sus organizadores vuelven a apostar por una alineación que juega con aquellos músicos consolidados al tiempo que abren la puerta a emergentes

Gus Dapperton

Ciudad de México (N22/Juan Manuel Mazas).- El cartel del Corona Capital se ha caracterizado por contar con bandas de renombre y con una larga trayectoria en el mundo musical. Esta ocasión no fue la excepción. El regreso de Robbie Williams a México fue la sorpresa, tras doce años de ausencia regresa al país. Lo mismo ocurre con Nine Inch Nails y la cantante neozelandesa Lorde.

También, hay bandas que comienzan a sobresalir en el mundo musical y para muchas de ellas esta es la primera vez que visitan México. Este año, el Corona Capital presenta una amplia variedad de agrupaciones con un abanico temporal amplio: desde los años 80, como New Order o The Chemical Brothers, hasta las nuevas generaciones millennials como Clairo que con tan sólo algunos sencillos, esta banda presenta tonos entre hip hop, dream pop y algunos destellos de Indie Pop. Claire Cotrill, originaria de Boston, es la vocalista, quien a sus 19 años comienza a generar popularidad, no sólo por su voz, sino por la forma de dar a conocer sus canciones.

El formato de sus vídeos es al estilo youtuber: se coloca frente a la cámara de una computadora y comienza a cantar mientras come, baila o simplemente gesticula frente a la pantalla. Sus letras no van más allá de la manera en la que ella misma se sinte. “Un día hice este video. Mi cabello estaba sucio, mi piel lucía mal… me sentía fea, así que hice este video para sentirme mejor”, entona en “Pretty Girl” canción con la que se dio a conocer y que marcó el inicio de su carrera musical.

En un par de días la canción tuvo más de 2 millones de reproducciones y comentarios favorables hacía su voz, la letra desinhibida de sí misma y el sólo hecho de cantar para sentirse bien. Este mismo formato lo mantuvo en “Flamin Hot Cheetos”, la cual evoca un tono suave y relajado y se mezcla a la perfección con su voz tenue. Lo mismo ocurre con “Bubble Gum” y en ambas detalla fragmentos de relaciones amorosas con guiños a la adolescencia.

Gus Dapperton, por su parte, cantante neoyorkino, con tan sólo 21 años se ha consolidado como músico, compositor y arreglista. Interprete de canciones como “Im just snacking” y “Prune, You talk funny” lo colocan como unos de los cantantes más sobresalientes del pop efervescente. Su originalidad no recae en el género sino en la estética. La personalidad de Gus Dapperton rompe estereotipos y esquemas: sus lentes con aumento, su corte de cabello extravagante y su apariencia femenina. Él mismo se considera como un nerd y como alguien que no encaja dentro de la sociedad. El aislamiento, su temor y timidez lo orillo a refugiarse en la música. Al descubrir el talento que poseía para cantar, decidió crear su propia banda junto con su hermana y un par de amigos.

La estética también recae en sus videoclips los cuales presentan un tinte de tráiler cinematográfico y juega con la narrativa, en ocasiones pareciese que crea una canción para ambientar una historia. En “Yellow and Such X Vogue” se detallan fragmentos de la vida del cantante.

Puede llegar a parecer que las grandes bandas que sobresalen en el Corona Capital son lo más valioso dentro el cartel; sin embargo, resulta interesante saber que existen agrupaciones que luchan por tener un lugar dentro del evento. Pero resulta aún más sorprendente la forma en la que lo consiguen; la apropiación de estilos visuales y narrativos juegan un papel fundamental para prestar atención a pequeñas agrupaciones y escuchar su propuesta musical.

El Corona Capital ha sabido mantener este balance: presentar bandas que en el pasado le apostaron a nuevos estilos musicales y ahora son icónicas y a las bandas que comienzan a adentrarse en el mundo musical.