Ambos economistas disertan sobre la creación de un nuevo sistema financiero creado en EEUU tras la posguerra en El origen del mundo, obra de Volpi, dirigida por Mario Espinosa

Ciudad de México (N22/Alizbeth Mercado). – ¡Que comience el round! En una esquina se encuentra Harry Dexter White y en la otra John Maynard Keynes. Ambos economistas comparten el escenario para discutir sobre la conferencia de Bretton Woods (1948) que tuvo por cometido planear el nuevo sistema financiero en la posguerra.

Esta reunión, es, por supuesto imaginaria, y también la premisa de El origen del mundo (escrita por Jorge Volpi y dirigida por Mario Espinosa) que nos cuenta el proceso para establecer al dólar como patrón de tipo de cambio internacional, la creación del Banco Mundial (1944) y del Fondo Monetario Internacional (1945).

En esta reunión se encontraron dos posturas: la de Keynes a favor de establecer un sistema monetario basado en la unidad monetaria internacional, lo que significaba que estaría vinculado a divisas fuertes y se establecería un tipo de cambio fijo; y la creación de un órgano que mantuviera la balanza comercial en equilibrio.

La segunda postura era la de White que propuso sustituir el patrón oro por patrón dólar; crear el Banco Mundial y el FMI, así como la firma del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio. Esta postura salió victoriosa.

La obra tiene tintes de comedia musical, sin abandonar el acucioso debate sobre una hipótesis:  el sistema monetario capitalista fue creado a partir de la intervención de una serie de espías al servicio del Estado soviético. ¿Cómo se conectan las piezas? Durante tres rounds Maynard cuestiona a Harry si él tuvo responsabilidad en la posible infiltración ya que trabajó en puestos clave dentro del Departamento del Tesoro durante la administración del presidente Roosevelt. A manera de musical, se presenta una especie de juicio oral donde el coro es el jurado, el pianista el juez y los economistas son a la vez la parte acusada y la defensa que mutan en cada round. Además, la figura de Anne Terry White, esposa de Harry, es el testigo que quiere conocer la verdad pero apenas logra asomarse entre los telones de los argumentos.

Es interesante los cambios que tienen Keynes y White, primero pasa las cosas como supone la premisa y White no admite su culpabilidad,  después es de forma contraria y al final es un absurdo y simpático alegato.

Por momentos, la obra puede parecer pesada, sin embargo, la relevancia del tema hace que la atención no se pierda. En 1971, Nixon puso fin a la medida del dólar como tipo de cambio referente porque el gasto de EEUU crecía, consecuencia de la Guerra Fría, y no podía mantener el gasto. Hasta nuestros días, la capacidad de endeudamiento de Estados Unidos es ilimitada porque ellos emiten la divisa.

Entretanto, esta hipotética confrontación nos hace pensar qué hay detrás de las grandes decisiones y si todas las partes involucradas ganan. *Spoiler alert: nunca sabemos si sucedió la filtración soviética.

Las actuaciones tienen buen ritmo, pero destaca la de David Hevia como Keynes, ya que el economista  resulta simpático y persuasivo. El origen del mundo se presenta del 24 de mayo al 8 de julio de 2018 los jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas en la Sala Héctor Mendoza de la Compañía Nacional de Teatro. Lo mejor es que es gratis. Puedes ir una hora antes  de que comience la función a pedir boletos y, si llegas más tarde, anotarte en la lista de espera para conseguir entradas.