La Muestra de Arquitectura de Venecia abre sus puertas de manera oficial este sábado 26; el Pabellón de México fue inaugurado ayer, y echamos un vistazo a la propuesta de Argentina que se inauguró hoy

Vértigo Horizontal / © Federico Cairoli

Ciudad de México (N22/Redacción).- Le edición 16 de la Bienal de Arquitectura de Venecia inicia este sábado. Sus curadoras Yvonne Farrell y Shelley McNamara apostaron en esta edición por el tema Espacio Libre (Freespace), en torno al cual se articulan las propuesta de Pabellón de países como México, Echoes of a Land (aquí puede leer una nota en la que se describe el proyecto) situado en el Antiguo Complejo Naval y Militar, El Arsenal, que fue inaugurado el día de ayer.

Echoes of a Land / ©  Santiago Arau

Otra de las propuestas Latinoamericanas es el Pabellón de Argentina, Vértigo Horizontal, que este viernes abre sus puertas. Un pabellón que “propone un diálogo transversal entre espacios geográficos y lugares arquitectónicos. Es una invitación a redescubrir el territorio argentino como una construcción colectiva y a develar la arquitectura en su capacidad de suscitar generosidades inesperadas en cada proyecto.” El manifiesto de ambas curadoras, eje de la Bienal, invita a pensar en los espacios de tránsito libre pero al mismo tiempo,  pensar también en los conflictos que se suscitan en y por este espacio.

Vértigo Horizontal,  “recorre los pliegues de la geografía argentina a modo de cartografía de la producción arquitectónica de las últimas décadas”, se centran en reflejar el compromiso de la arquitectura de este país con los valores expresados en Freespace.

Vértigo Horizontal / © Federico Cairoli

Javier Mendiondo, Pablo Anzilutti, Francisco Garrido y Federico Cairoli son los arquitectos detrás de esta propuesta: “una caja de 21 metros de largo y 2 de ancho realizada con vidrios transparentes afuera y reflectantes desde adentro, que ocupa casi todo el pabellón argentino de los Arsenales de Venecia. En el piso de la caja de vidrio, que tiene dos aperturas en cada lado -por las que los visitantes pueden asomarse, para vivir lo que significa el “vértigo” infinito de la pampa argentina-, hay plantas y demás ‘yuyos’ que evocan nuestro paisaje. Y en el techo de la caja -que pesa veinte toneladas y que fue realizada en Italia-, una pantalla por la que van pasando imágenes reales de cielos argentinos. Acompañados por audio e iluminación, los cielos van cambiando no sólo por el paso de las horas del día, sino también por los fenómenos climáticos. Hay lluvias torrenciales, con truenos y relámpagos, pero también momentos de silencio, roto por monótonos cantos de los grillos”, describieron los arquitectos al diario argentino La Nación.