“Cómprame un revólver”, la paternidad en un país cooptado por el narco

[et_pb_section bb_built=”1″][et_pb_row][et_pb_column type=”4_4″][et_pb_text _builder_version=”3.0.106″ background_layout=”light”]

La cinta del director guatemalteco-mexicano se estrenó en la quincena de realizadores del Festival de Cannes

[/et_pb_text][et_pb_video _builder_version=”3.0.106″ src=”https://youtu.be/gfc4aTIipGc” /][et_pb_text _builder_version=”3.0.106″ background_layout=”light” text_font=”Georgia||||||||” text_font_size=”16px” text_text_color=”#000000″ text_line_height=”1.6em”]

Ciudad de México (N22/Julio López).- El director Julio Hernández Cordón describe su más reciente película, Cómprame un revólver, como un largometraje que entremezcla Mad Max, Las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn, con un toque de beisbol.

“Es una película sobre la paternidad, lo que significa la paternidad en un México casi apocalíptico, tomado por el narco al cien por ciento, un México donde no hay ley, ni se respeta.  Pero no es una película sobre el narco, sino una película sobre cómo un papá intenta cuidar a su hija y cómo una hija cuida a su papá, son dos personajes sumamente frágiles”, dice Julio Hernández Cordón, director guatemalteco-mexicano, sobre su cinta que compite en la quincena de realizadores del Festival de Cannes en la categoría a mejor largometraje.   

No es la primera vez que el director plasma en la pantalla grandes temas que le preocupan, ya lo hizo en Te prometo anarquía y ahora lo vuelve hacer en Cómprame un revólver. Basta con decir que su hija Matilde es la protagonista de esta historia, una película que refleja la vulnerabilidad de las mujeres en un país carente de leyes.

“Siento que el cine además de ser entretenimiento tiene que documentar o ser reflejo de un momento, de una época. Creo que en México estamos viviendo una época bastante compleja en la que la violencia es una especie de ruleta rusa que le puede tocar a cualquiera sin importar su religión, sus convicciones, política o su estrato social. Creo que abordar esos temas más bien es algo sincero acerca de las cosas que nos gustarían que fueran diferente, pero dentro de esta gama obviamente hay posturas o estilos, entonces hay gente que lo aborda de cierta manera y en mi caso yo intento abordarlo de una manera más sutil.”

Fiel a su estilo el director trabajó con actores no profesionales, el guion sólo fue utilizado como guía pues durante el rodaje se valieron de la improvisación. Hasta ahora, este es su proyecto más ambicioso y el que más rápido ha logrado financiar. Cinépolis se encargará de distribuirla en México a finales de diciembre y también ya ha encontrado exhibidores en Francia. Si todo sale bien, en el Festival de Cannes les lloverán más ofertas.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]