El daño que causan especies exóticas invasoras afecta a  la agricultura, a la silvicultura, a la pesca y al turismo, genera problemas de salud pública y la pérdida de los usos culturales tradicionales de los recursos naturales

Ciudad de México (N22/Redacción).- La maestra en ciencias, Julieta Salomé Díaz, presentó el proyecto Atlas de riesgo de especies invasoras, que “reúne por primera vez en un mapa la información que se tiene sobre qué especies exóticas invasoras hay en México y en dónde se ubican”.

En el Día del Investigador Científico (10 de abril), la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo a la agencia EFE que aunque se ha generado bastante información desde hace varios años, es de difícil acceso.  Esta “evaluación de riesgo de invasión de especies exóticas de México busca traducir esta información en un mapa mucho más claro y accesible para su consulta”, indicó la especialista.

La Introducción, intencional o accidental, a una determinada región, de especies exóticas, no nativas, que desarrollan un comportamiento invasivo desplaza a especies nativas y causa graves daños a los ecosistemas y a las actividades humanas productivas. Asimismo constituye la segunda causa de pérdida de biodiversidad.

La fuente principal de datos que conforman el Atlas fue el Sistema Nacional de Información de Especies Invasoras de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), además de otras fuentes internacionales y herramientas de ciencia ciudadana como Naturalista, que combinó Salomé Díaz durante dos años de investigación.

De acuerdo con la Conabio, los impactos socioeconómicos de las invasiones biológicas son enormes. El costo ecológico consiste en la pérdida irrecuperable de poblaciones y especies, y la degradación de ecosistemas.  

Y aunque la investigadora reconoce que no hay una estimación exacta del impacto económico de las especies invasoras, la Conabio reporta impactos directos: a la agricultura, a la silvicultura, a la pesca y  al turismo, problemas de salud pública y la pérdida de los usos culturales tradicionales de los recursos naturales.

Actualmente este Atlas está disponible para consulta y en los próximos meses se publicará en revistas científicas para que esta herramienta esté al alcance de un mayor número de investigadores.

En el documento se indica el número de especies de plantas y animales, según la región, información filogenética, parentesco entre especies y una escala de 0 a 10 de qué tan dañada está una región por las actividades humanas. También integra una escala que muestra qué tan factible es que una especie se convierta en invasora, y de que se disperse más allá de la zona en donde fue introducida y cause impactos ecológicos y económicos.