El Museo Soumaya dedica una exposición al pintor francés y registra la transición de éste del uso de colores encendidos al oscurecimiento de su paleta

Ciudad de México (N22/Salvador Perches).- Vlaminck. La expresión del color, es un recorrido por la campiña francesa, desde el invierno hasta los campos de trigo con trazos vertiginosos, se trata de la exposición de un artista no debidamente reconocido en nuestro país.

“Vlaminck es un autor, como bien dices, francés, de vanguardia. La mayoría de las personas lo ubicamos dentro del movimiento fauve, que es un movimiento que en 1905 se dio a conocer en el Salón de Otoño, de París. Aquellos autores se juntaron, entre ellos Matisse y Doré, para hacer como un escándalo del color; Maurice de Vlaminck se fue separando de ese grupo; el movimiento realmente duró poco tiempo, 1905-1907, algunos lo fechan hasta 1910. Vlaminck, en 1908, empieza a separarse, oscurecer su paleta y se retira. Esta exposición trata específicamente de ese periodo”, explica Mónica López Velarde, curadora de esta exposición en el Museo Soumaya.

El acervo, uno de los más importantes del artista francés, contiene óleos, gouaches, acuarelas y dibujos que van desde su llamado periodo cezaniano, de 1907 a 1916, hasta los que realizó a partir de 1925.

“Estamos exhibiendo alrededor de 122 obras, entre grabados, pinturas al óleo, dibujos, pero es importante el dato porque es una colección amplia; esta etapa en su vida es poco estudiada, poco coleccionada y el Museo Soumaya ha reunido 122 piezas del autor.”

La muestra que, haciendo uso de la más sofisticada tecnología de los laboratorios del museo, revisa la técnica y forma de trabajo del artista a partir de 1925, estará abierta sin fecha final ya que las autoridades del museo esperan ver el impacto que provoca entre el público para programar un cierre.

“Hay una tecnología a partir de rayos x, una implementación de cómo acercarse a la pincelada, cómo podemos ver, alumbrada aquella pincelada e identificar cómo lo estaba haciendo el autor. Para mí eso es interesante, es otra historia, es la historia de la emoción a partir de los cuadros, es la historia de cómo se facturaba”, explica López Velarde.

Con Vlaminck. La expresión del color, el Museo Soumaya celebra siete años de existencia, tiempo en que ha sido visitado por más de nueve millones de personas. Además, conmemora 60 años de la muerte del pintor francés, ceramista, grabador, maestro de violín, escritor de novelas eróticas y coleccionista de arte africano.

“Nosotros, como museo vivo, tratamos diferentes tipos de comunicabilidad con el público. Vlaminck fue ciclista en su juventud, fue un violinista apasionado, tiene muchas facetas, tiene una faceta literaria así que el museo retoma ese espíritu y tiene, como parte del acompañamiento de las piezas, las frases de los libros que él trató, así como varios apoyos digitales para el público en general.”