La exposición está dividida en cuatro salas, en una de ellas se establece un diálogo a través de la obra de artistas que fueron amigos suyos como Juan Soriano, Roberto Montenegro, Mathías Goeritz, Luis Barragán y Marc Chagall

Imagen: Retrato de un anticuario o Retrato de de Chucho Reyes y autorretrato (1926), Roberto Montenegro

Ciudad de México (N22/Huemanzin Rodríguez).- Nacido en 1880, Chucho Reyes creció se convirtió en un anticuario que gustaba de decorar los papeles con los que envolvía sus ventas. Nunca se consideró a sí mismo un artista, pero él aún en vida, se le vinculó con los intelectuales de su tiempo. El Museo del Palacio de Bellas Artes le dedica una gran exposición.

“Un artista que aborda una tradición ancestral y artesanal porque preparó sus propios pigmentos, trabajó con el papel de china que era su materia prima. Llegó a producir miles de papeles ‘embarrados’, como él decía, a partir de esta tradición artesanal, instrucción sin academia, podemos nosotros recuperar y ver todos estos aspectos, y apreciar la amplia labor de Chucho Reyes”, comentó Arturo López Cuador.

La exposición está dividida en cuatro salas, en una de ellas se establece un diálogo a través de la obra de artistas que fueron amigos suyos y el resultado es emocionante, ahí están Juan Soriano, Roberto Montenegro, Mathías Goeritz, Luis Barragán y Marc Chagall, quien visitó su estudio en varias ocasiones.

Esta es la tercera ocasión que el Museo del Palacio de Bellas Artes organiza una exposición con la obra de Reyes, la primera fue en 1962, uno de los promotores fue Goeritz. La segunda muestra fue en 1979, después de su muerte. “No se consideraba a sí mismo un artista como tal. En las dos exposiciones que hubo, al menos de la 1962, llegó a expresar que no se consideraran sus obras como obras de arte”, añadió López.

 La muestra consta de 82 piezas, incluido un mural portátil pintado sobre cartón para un salón de fiesta, colocado en la sala internacional. Más 51 obras de otros autores y fotografías. La última parte de la exposición es “Muerte y Bestiario”, porque el tema de la muerte y la cultura popular estuvieron inmersas en el trabajo de Chucho Reyes. “La última sección tiene que ver con lo místico y lo profano. Lo místico, todo el tema que tiene que ver con esos asuntos de la tradición religiosa, que él nunca negó y que se ve plasmada con obras de Cristos impresionantes, con esos trazos –que eso también habla del artista- tan libres y espontáneos, tan no nada más llenos de color”.

La exposición “Chucho Reyes. La Fiesta del Color” es la fusión del arte contemporáneo con el arte popular y estará expuesta hasta el 17 de junio de 2018.