La emblemática fuente del museo, obra de Pedro Ramírez Vázquez, inicia una etapa de mantenimiento; dos empresas colaboran en esta tarea con donaciones en especie

Imagen:  ©  Huemanzin Rodríguez

Ciudad de México (N22/Huemanzin Rodríguez).- Desde su inauguración, hace casi 64 años, el paraguas de la fuente monumental del Museo Nacional de Antropología no ha sido limpiado, ahora, gracias a la gestión del Patronato del museo, dos empresas se comprometen a llevar a cabo esta tarea y absorber los costos que implique el proceso. Antonio Saborit, director del museo, explica que ayer dieron inicio, formalmente, “los trabajos de limpieza del paraguas monumental del MNA”, considera que esta tarea llevará alrededor de dos meses. 

Las empresas que colaboran en la limpieza del paraguas son Praxair y Kärcher, la primera ha donado tres millones de pesos en 170 toneladas de hielo seco; la segunda, creó el sistema de inyección de hielo seco. La técnica fue desarrollada hace diez años, se llama ice-blaster y consiste en la aplicación de partículas de dióxido de carbono con presión controlada. Kärcher ya ha colaborado en la limpieza de monumentos importantes como el Monte Rushmore, en EEUU; o el Cristo Redentor en Brasil, entre otros. 

“El arquitecto Pedro Ramírez Vázquez diseñó la fuente con el claro objetivo funcional de permitirnos transitar por el patio central, dándonos la sensación de estar al aire libre al tiempo de estar resguardados de la lluvia y el sol. Es símbolo del árbol de la vida de nuestro pasado”, dijo la presidenta del Patronato del Museo, y señaló que, a través de este proyecto, “el patronato reafirma su misión: apoyar la conservación y difusión del museo; así como promover la preservación, restauración y modernización del patrimonio histórico de México.”

El proyecto del mantenimiento del plafón del paraguas ha sido propuesto, desarrollado y probado por el Laboratorio de Conservación del museo. La intervención será en 6 mil 711 metros cuadrados del recubrimiento de aluminio. Terminada esta limpieza comenzarán las actividades bianuales de conservación del fuste de la fuente, cuyo diseño fue creado por el muralista José Chávez Morado.