El fundador del imperio Givenchy falleció a los 91 años este fin de semana, su casa de moda vistió a grandes estrellas de cine como Audrey Hepburn  

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Ciudad de México (N22/Redacción).- El vestido es comunicación, lenguaje articulado, decía Umberto Eco, es expresivo. A través de las prendas y de los grandes diseñadores se puede construir una historia que no sólo tendría que ver con la forma y la función sino también con la política y la historia universal, de Coco Chanel por ejemplo, que transformó la manera de vestir de millones de mujeres, se sabe que trabajó de manera clandestina para los servicios secretos alemanes durante la ocupación francesa (1940-44).  

“El vestido descansa sobre códigos y convenciones, muchos de los cuales son sólidos, intocables, están defendidos por sistemas de sanciones e incentivos”, explica Eco. En este campo han sido muchos los diseñadores que han trascendido y cuya trayectoria les ha sobrevivido. Uno de ellos es el francés Hubert de Givenchy, fundador de la casa de moda que lleva su nombre, en 1952, quien murió este fin de semana a los 91 años.

Con más de medio siglo de vida, esta firma, más que con hechos de la historia universal, está relacionada con la historia del cine. La marca no sólo vistió a una de las actrices icono de Hollywood, Audrey Hepburn, sino que su fundador sostuvo una amistad de cuatro décadas con ésta.

El cine y la moda han sostenido un romance de varias décadas, desde los años treinta se dictó la forma de vestir desde la gran pantalla, a través de la imagen en movimiento, dando lugar a imitaciones masivas y, en consecuencia, al consumo de masas. No es poca la influencia y el ritmo de consumo que han marcado estas dos industrias y el rol que los grandes diseñadores jugaron en el siglo XX  sobre todo en un presente donde parece que “la moda se ha desubstancializado, que ya no implica ni apuesta ni riesgo”, en palabras de Gilles Lipovetsky.