Alfredo Bryce Echenique, galardonado con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012

Por Irma Gallo

DISTRITO FEDERAL, México, 03/09/12 (N22).-  

La acusación de plagio, que se le hizo hace algunos años, fue la primera pregunta que tuvo que responder Alfredo Bryce Echenique, ganador Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012, al iniciar una conversación con la prensa reunida aquí en la ciudad de Guadalajara.

 “Bueno, ¿Qué puedo decir? Este es un juicio absolutamente irregular; voy ganando uno tras otro a todos, digámoslo así, adversarios que me denunciaron. Para empezar no se refieren a una obra en absoluto, y en segundo lugar, era anticonstitucional porque nunca supe yo nada. Yo vivía en Barcelona, y jamás se me notificó. En un juicio se tiene que notificar a la víctima, ¿No? Y al acusado.
Y hasta ahora todo va muy bien. Voy ganando. Se me ha devuelto el dinero de la multa que se me cobró y resulta que mi principal acusador ha sido, a su vez, acusado por la revista Caretas de Lima de haber plagiado sistemáticamente, durante años, material de esta revista. Por lo que yo creo que este juicio, en que ninguno de los agraviados me ha enjuiciado, ninguno. Entonces, este juicio es, pues, una trama de una persona para ocultarla de su propio plagio”, explicó el escritor.
El autor de La esposa del rey de las curvas también habló de su experiencia en el periodismo y lo que mueve su carrera literaria.
“Mi literatura está marcada por la vida, indudablemente. Cuando yo escribí Un mundo para Julius, que ya vivía en Europa, yo creo que esa fue una novela de adiós, de adiós al mundo que yo había vivido, al mundo que se pensaba que jamás a degenerar y a decaer, a desaparecerá incluso, como es el caso ahora. Queda ese libro como un reflejo de algo que ya no existe, un reflejo de algo que fue”, puntualizó.
“Muchas veces las crónicas las titulé crónicas personales, también utilicé la palabra  tomada de Malreaux, anti memorias, porque en realidad, según Malreaux, el psicoanálisis era mucho más completo que el recuerdo. Y yo creo que en mis artículos, reunidos en dos grandes volúmenes de memorias, anti memorias, que son Permiso para vivir y Permiso para sentir. Y después han sido títulos como Crónicas perdidas, Doce cartas para dos amigos, en fin, algo que habla del desorden y de la variedad de la vida”, añadió.
Calin-Andrei Mihailescu, como representante del jurado, leyó el acta con los motivos por los cuales Alfredo Bryce Echenique recibirá este galardón dotado con 50 mil dólares:
“Su prosa está plena de humor, sentido satírico y un estupendo registro de la oralidad. Desde una melancolía bien temperada y una irónica nostalgia por los años idos, construye mundos y personajes entrañables con quienes los lectores establecen empatía inmediata.”
La conferencia de prensa estuvo encabezada por Consuelo Sáizar, presidenta de Conaculta y Presidenta Honoraria del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances; Raúl Padilla, Presidente de la FIL; Miguel Angel Navarro, Vicerector ejecutivo de la Universidad de Guadalajara; Francisco Ayón, Presidente Municipal de Guadalajara; Dulce María Zúñiga, Coordinadora del Premio FIL; Nubia Macías, Directora de la FIL de Guadalajara; Alejandro Cravioto, Secretario de Cultura de Jalisco, y por supuesto Calin Mihailescu, como representante del jurado.
 “El premio FIL de Literatura en Lenguas Romances reconoce no sólo la obra de un autor, sino que honra la tradición literaria que se desprende de un vínculo común entre millones de personas en el mundo”, agregó el presidente de la FIL, Raúl Padilla.
Bryce Echenique, quien estuvo presente en nuestro país el año pasado también habló de la novela que acaba de publicar en Perú, y que pronto saldrá a la venta en España.
“Acabo de publicar una novela que se llama Dándole pena a la tristeza. Un título muy bonito que viene de una empleada doméstica que era la nana de mi madre y luego fue nuestra y lo ha sido de los hijos de mis hermanos, ha estado en tres generaciones en mi casa. Y yo cuando vivía en Europa venía siempre a Lima, cada ciertos años, cinco años, tres años, y la llamaba siempre a una casa que le habían regalado mis padres, y le decía: ‘Mamá Rosa, ¿cómo estás?’, y en una de las últimas llamadas, pues ya estaba realmente viejísima, me contestó ‘aquí estoy Alfredito, dándole pena a la tristeza’, y yo dije, ‘esto ni César Vallejo lo ha escrito’”, concluyó Bryce.
El peruano, autor de Un mundo para Julius, La amigdalitis de Tarzán, y Guía triste de París, recibirá el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012 en la edición de este año, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

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